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lunes, 13 de junio de 2016

La cabeza bien alta frente al radicalismo homófobo

En junio del año pasado el matrimonio igualitario se legalizaba en todo Estados Unidos. En junio de 1969 se producían los disturbios de Stonewall, que constituyeron el inicio del activismo en favor de los derechos de homosexuales, bisexuales y transexuales. Desgraciadamente, este junio de 2016 se ha convertido en el mes más negro de la historia reciente de los LGTB norteamericanos.


La mayor matanza terrorista en suelo estadounidense desde el 11S ha sido extremadamente rudimentaria. El asesino compró sus armas legalmente sin ningún tipo de restricción y con gran facilidad pudo entrar al local. Seguramente es muy difícil controlar a una persona tan desnortada el propio padre ha declarado que se enfadó mucho hacía dos meses por "ver a dos hombres besándose" , pero sí es posible no permitir que cualquiera tenga acceso fácil a un fusil de asalto y no cometa un asesinato masivo.

Pese a cometer el atentado en nombre de Dáesh, las personas de su entorno no lo definían como una persona extremadamente religiosa. Sin embargo, sí pegaba a su exesposa y era una persona inestable que expresaba públicamente su odio contra los judíos, las mujeres y los homosexuales. Es decir, se ha acogido a la utilización extremista de una religión por parte de un grupo terrorista para justificar sus crímenes.

A diario Dáesh cuelga homosexuales por ser diferentes a la mayoría. Hipócritamente se creen capaces de imponer por medio de la sangre una férrea moral cuando sus ejércitos y líderes violan sistemáticamente a mujeres y niñas. Los cincuenta asesinados se suman a una larga lista de víctimas del extremismo de distintas religiones durante siglos. Desgraciadamente no será el último crimen homófobo que se cometa.
 
Sin embargo, tanto Dáesh como el artífice de esta barbarie deben tener claro que ningún terreno conquistado en materia de derechos se va a ceder. Las libertades y los derechos afectivo-sexuales no son negociables. En su camino del miedo por derribar los logros legítimamente conseguidos por los hombres y mujeres LGTB nos tendrán en frente a muchos para decirles alto y claro que No Pasarán.

jueves, 29 de octubre de 2015

Las Malvinas de Rajoy

En abril de 1982, el ejército argentino ocupó unas pequeñas islas cuya soberanía se encontraba bajo la autoridad del Imperio Británico. Las probabilidades de victoria eran altas, la metrópoli se encontraba a miles de kilómetros de distancia y tenía los suficientes problemas como para no preocuparse de un diminuto archipiélago. La Royal Navy había corrido mejores tiempos, los recortes también habían llegado al ejército y los buques más cercanos estaban lo suficientemente lejos. Nada daba a entender que esta operación supusiese la tumba de la dictadura argentina.

Al otro lado del Atlántico, se encontraba Margaret Thatcher. El desempleo en su país era alto y su partido se derrumbaba en las encuestas. De repente, le comunican que las Malvinas han sido tomadas por los argentinos. Seguramente, cuando se lo dijeron no sabía ni situarlas en el mapa. Eso era lo menos importante. El rédito político que podía sacar estaba por encima de todo.
Fueron dos meses de combate hasta que se impuso la victoria de los británicos sobre Argentina. Un país gastó millones para mantener unos cuantos islotes con un par de millar de habitantes. Al ver el inicio de la contienda se podría considerar una locura, pero el desenlace se podría definir como una precampaña electoral exitosa. Un año después, Margaret Thatcher revalidó su mandato con mayoría absoluta. Su “hazaña” militar encendió los sentimientos patrióticos de los votantes, que volvieron a confiar en ella. Ella les correspondió como su corazoncito neoliberal le ordenaba, privatizando todo lo que se podía privatizar, incluyendo el sistema nacional de salud, y dejando los derechos laborales por los suelos.

En España, puede pasar que a Mariano Rajoy le toque la lotería de Navidad. La aprobación en el parlamento catalán de una declaración unilateral de independencia puede ser una oportunidad para que el Partido Popular se mantenga en el poder. Su electorado habitual, y muchos indecisos, se dejan conmover si se enarbolan banderas, aunque no se sepa muy bien en qué sentido. La mano dura en asuntos territoriales puede llevar a la amnesia de cuatro años con una alta tasa de desempleo, pobreza y desprotección social. La corrupción también se perdona.


Ojalá me equivocara y de una vez hubiera diálogo para abordar el asunto más importante que ha habido en la política española en los últimos treinta años. Sin embargo, parece que el objetivo no es tirar de democracia, sino demostrar quién es más bravo. 

sábado, 26 de septiembre de 2015

Sobre Cataluña y su campaña electoral


Se ha criticado hasta la saciedad el bajo nivel de los debates y discursos en esta jornada electoral catalana. Por la parte del gobierno español y cierta parte de los partidos opositores al independentismo, se ha incentivado el discurso del miedo basado en amenazas de lo que le pasaría a una Cataluña independiente. Por la parte independentista, se ha ido a un discurso frívolo y muy sentimentalista en el que han enarbolado la bandera de la independencia como el medicamento que curará todos los problemas de los catalanes.

Aun con todo, esta jornada electoral autonómica ha sido la que ha tenido mayor implicación de los líderes nacionales de todos los partidos, que durante dos semanas no se han movido de Cataluña para acompañar a sus respectivos candidatos. Es llamativo ver cómo al final el independentismo ha marcado el sentido electoral de los comicios. Al principio, los partidos anti-independencia negaron el carácter plebiscitario de estas elecciones que ERC, CDC y la CUP le otorgaban. No obstante, una vez dentro de la campaña, incluso el propio PP ha entrado en el juego de los independentistas y ha hablado de la necesidad de votar a partidos unionistas para que Cataluña no se separe.

La polarización de las elecciones en dos grandes frentes, han dejado fuera del discurso a aquellos que apuestan por una tercera vía, PSC y Catalunya Sí que es pot. Seguramente los miembros de Catalunya Sí que es pot han sido los que con mayor ansia estaban esperando el fin de la campaña electoral. Su intención de voto ha ido decreciendo cuanto más se iban acercando las elecciones. Antes del verano aparecían como segunda fuerza política, ahora las encuestas le dan un tercer puesto con un escaso 12%, poco más de dos puntos respecto a lo que consiguió ICV-EUiA en solitario en las anteriores elecciones. Se han quedado fuera de esta división del discurso y tampoco parece que Pablo Iglesias haya leído muy bien el parecer de la sociedad catalana. Resulta paradójico cómo Podemos en Cataluña haya accedido a hacer una sopa de siglas con Iniciativa per Catalunya e Izquierda Unida, método que habían criticado hasta la saciedad anteriormente; y que parece que lo han querido reflejar con el nombre de la candidatura, que da pereza de tan solo pensar en pronunciarlo. Podrían haber puesto a una persona carismática para combatir lo anterior, pero a cambio han puesto a Luis Rabell, persona desconocida y que ,por lo tanto, no atrae votos. Por falta de interés o exceso de confianza, los de Pablo Iglesias y Alberto Garzón se han quedado en tal situación que no tienen ni asegurado el tercer puesto, en clara disputa con el PSC de Miquel Iceta.

El frente secesionista (JxSí-CUP) y el frente unionista más centralista (C’s-PP) son los grandes beneficiados de esta división. Una división que va más allá de lo político y que en el palco del ayuntamiento de Barcelona durante su día grande se pudo ver con la disputa ridícula entre una estelada y una rojigualda. Los catalanes conforman una sociedad con alto nivel de desempleo y que ha padecido muchos recortes por parte de los que ahora les dicen que eso es problema de no ser independientes. Parece que todo se queda reducido a una guerra de banderas que no aportan nada más que ruido.

viernes, 31 de julio de 2015

Limpiando Cataluña


En tiempos de sequía hay que encontrar agua donde sea y el Partido Popular tiene la garganta demasiado seca como para poder entender que entre el excremento no se puede encontrar agua, pero ante la desesperación y su  falta de escrúpulos habitual, prefieren buscar entre nauseabundos olores al candidato catalán perfecto.

Ese candidato no es otro que Xavier García Albiol. El ex alcalde de Badalona que inundó de miedo las calles de su municipio ante los extranjeros y que llegó a la alcaldía con un discurso de odio contra los extranjeros, culpándoles de sumir al municipio en la inseguridad . Le molestaba los actos del Ramadán y lo llegó a prohibir, pero que no tenía nada en contra de la Semana Santa. Los rumanos para él no eran más que delincuentes y “una plaga” que venía a quitarle al resto de ciudadanos las ayudas y subvenciones.
No  es de extrañar  que cinco partidos distintos (Entre ellos Convergéncia) se pusieran de acuerdo tras las elecciones para echarle de la alcaldía e intentar borrar de la ciudad su fétida huella.

Ahora el PP apuesta por él para las elecciones catalanas. La misión parece ser la de “Limpiar Cataluña” no solo de inmigrantes, sino también de independentistas y de la Malvada Izquierda que se postula como segunda fuerza política según varias encuestas.
 García Albiol no defiende ningún frente por la unidad, su pestilente xenofobia y su política en Badalona muestra que le han puesto como el mejor hombre para  convertirse en  instaurador de un estado policial que el PP añora en Cataluña para no tener que dialogar y entender el pluralismo de las periferias.  


Señores del PP, límpiense las manos bien, van a necesitar mucho jabón tras estar tanto tiempo en el baño creando a su candidato.

sábado, 21 de marzo de 2015

Transformar Madrid, transformar Alcalá

Madrid, la región donde he nacido y me he criado ha sido el gran feudo del PP. El lugar donde se ha alcanzado la máxima expresión del neoliberalismo, donde las concesiones a empresarios de lo de todos les ha sido regalado por Esperanza Aguirre y su grupo de secuaces, medrando en lo de todos, convirtiendo la educación en un lujo, privatizando la sanidad y usando dinero público para obras faraónicas.

Allá donde el Partido Popular ha gobernado ha instado la misma política. Alcalá de Henares ha sido la prolongación municipal del mal generado desde la Puerta del Sol. Favoreciendo en todos los terrenos a los suyos y gobernando a golpe de intereses. Si bien en la comunidad no recuerdo otra cosa que no sea PP, en Alcalá recuerdo muy bien cuando entró el PP a gobernar (Y no llegaría a tener los 10 años). En el casco histórico había unos bolardos mecánicos que solo dejaban entrar a vecinos y autobuses para poder preservar el patrimonio de la ciudad y también de la humanidad. El gobierno del entonces nuevo alcalde Bartolomé González decidió ya no usar esos bolardos, pero también decidió que nunca más lo volvieran a usar otros. Por encima de esos bolardos echaron cemento para que a nadie se le ocurriera volver a usarlos.

Eso podría definir la política de la derecha de este país en todos los sentidos, echar cemento por encima de todo, ya sea para cargarse unos bolardos, la educación o los derechos de la gente. Han intentado de todas las maneras destruir todo lo que con tanto esfuerzo se consiguió mediante la lucha de varias generaciones para intentar que no nos podamos reconstruir como pueblo.  Pero pese a los duros golpes que nos han dado, nada es irreversible y Madrid y sus pueblos deben ser reconquistadas para la mayoría social y lo puede llegar a ser, siempre que sea desde la izquierda.

La remunicipalización de servicios, los alquileres sociales, las moratorias de desahucios o los planes de reindustrialización no han sido propuestas elaboradas ni por la derecha, ni por los que dicen ser de izquierdas pero que traicionaron a su ideología y pactarían con reaccionarios por una alcaldía, ni por los “Ni izquierdas, ni derechas” con mensajes ambiguos. Han sido propuestas elaboradas y llevadas antes que nadie por Izquierda Unida. Y por ello, son políticas de izquierdas que no hay que maquillar y no decir de dónde provienen.

Un programa de izquierdas serio y creíble no es algo que se haga de la noche a la mañana, es fruto de muchos años de elaboración viendo la continua mala praxis del clan de los Populares y generando una alternativa que genere lugares dignos donde vivir. No sólo es Pan, trabajo y techo, también es Zulemas frente a Alboradas, transparencia frente a áticos en Marbella, libertad de expresión frente a Telemadrid y políticas sociales frente a juras de banderas.


Se necesitará mucho pico y pala para levantar todo el cemento que han echado por encima, pero este 24 de mayo tiene que ser el principio para construir una sociedad mejor, más libre y con muchos más derechos. Para ello es indispensable el giro a la izquierda de una Madrid y un Alcalá para que de una vez por todas, ese 99% de la gente que sufrimos la crisis comencemos a ver de vuelta lo que nos quitaron por medio de concursos y recortes, pero que nunca dejó de ser nuestro.

domingo, 11 de enero de 2015

Crisis del laicismo



El laicismo parece que ha desaparecido del imaginario del cambio que algunos claudican, que bajo mi manera de ver tiene más de parche que de cambio. El PSOE, pese a que en terreno de oposición siempre lo saque para intentar captar algún voto, hace mucho abandonó la causa de un estado separado de la Iglesia Católica y que no actúe como su principal acreedor.

Podemos en su programa de las elecciones europeas apostaba por políticas "que asegurasen la laicidad y una verdadera separación Iglesia-Estado", pero parece que ello se quedó en papel mojado y no denunciaron que el Papa fuera a dar el sermón en el parlamento Europeo, tal y como sí hizo Izquierda Unida, sino que se quedaron a verle. Incluso Pablo Iglesias, aplaudió eufóricamente al pontífice y se puso a alabarle en las redes sociales. Palabras huecas que aplaudía alguien que se podría acordar de que este individuo sigue manteniendo a seres como Reig Plá en sus poltronas que solamente abren la boca solo sea para meterse contra homosexuales y mujeres, y callan cuando el modelo económico vigente ha llevado a mucha gente a no poder asegurar a sus hijos un techo y un plato.

No existe Iglesia de los Pobres, esa iglesia no tiene absolutamente que ver con la oficial. La iglesia que tan solo destina un 2% a Cáritas, su única institución útil, no tiene nada que ver con lo que pueda decir un Papa, pues tiene que demostrar las cosas, no tan solo tener un discurso adornado que no lleva a ningún cambio profundo.

Incluso si se viera un cambio profundo tanto en la conferencia episcopal como para que fuera respetable, las relaciones entre el Estado y el catolicismo o cualquier otra religión deberían ser meramente tributarias como la que puede tener cualquier empresa privada cuando debe rendir cuentas con el fisco.

Es verdad que Bergoglio se ha sabido vender ante la mayoría de una población europea cada vez menos devota. Su simple cambio en el discurso y aparente abandono del odio contra la homosexualidad o el aborto (Solo aparentes, ya que en palabras del propio Papa, el Vaticano sigue estando en contra de lo mismo, pero "no puede monopolizar el discurso") le ha valido ser bien visto por muchos.

No obstante, no hay que olvidar que este Papa tiene un oscuro pasado con la dictadura argentina de Videla, por el cual ha tenido que incluso testificar en tribunales. Es el arzobispo que arremetía contra la ley de matrimonio igualitario en Argentina y llamaba a la gente a salir a la calle para protestar en contra, que en resumen no mostraba un perfil muy distinto al que puede tener Rouco Varela.

Se podría decir que es un lobo con piel de cordero, que lo único que ha entendido bien es que el Vaticano debe cambiar el discurso para seguir siendo atrayente, pero sin cambiar las formas. 
Ante ésto, hay partes de la sociedad que se están rindiendo y con ella la mayoría de los partidos políticos que se autoproclaman como laicistas.

En un país donde siempre se ha estado bajo el yugo de la religión no habría que olvidar todo lo que ha supuesto estas relaciones tan estrechas de los gobiernos con el país. Este año seguirá habiendo una cantidad de dinero difícilmente cuantificable para que se imparta religión católica en escuelas públicas ,y teóricamente laicas, y más de 13 millones de euros se van al mes directamente a manos de la Conferencia Episcopal.
Estamos en una crisis de valores, no de los supuestos valores que da un libro de hace 2000 años, sino de una crisis de valores verdadera, la cual se resume en mirar hacia otro lado cuando casi cuatro de cada diez niños se encuentran en situación de pobreza mientras se subvenciona la riqueza y ostentación de unos predicadores enclaustrados en sus catedrales.

domingo, 9 de noviembre de 2014

El miedo a ser de izquierdas

No lo voy a negar, nunca me he fiado de aquel político que no ha dicho de lo que es, sino que ha intentado posicionarse de una manera abstracta en el tablero político. Era el año 2007 y surgió Rosa Díez, quien dejó de ser del ala progre del PSOE, donde afirmaba incluso que se cambiaría la constitución si algún día la sociedad vasca apostaba por decidir sobre la independencia, a liderar un proyecto político que se metía con las autonomías catalanas y vascas para captar voto fácil. UPyD proclamaba la democratización de las instituciones mientras que en su propio partido se ha visto que la libertad de opinión de su militancia acaba cuando a su lideresa no le empieza a gustar lo que escucha. Además, se jactaba de liderar un partido que no era “Ni de Izquierdas ni de derechas”. Su carácter reaccionario pronto floreció y lo que muchos decíamos, comenzó a ser una evidencia, estaba allí para ocupar silla sin ningún programa de gobierno.

En el año 2014 ha salido Pablo Iglesias, conocido hasta el momento en las tertulias de la televisión y por ser el profesor de Ciencias Políticas.  Defendía lo que no se había defendido jamás en televisión, se hablaban de temas criminalizados por los medios de comunicación, véase Venezuela, y él luchaba contra esas imposiciones de pensamiento que los poderes fácticos habían convenido implantar.

En enero del mismo año, surge Podemos, una nueva organización política liderada por él mismo y el 25 de mayo obtienen 5 eurodiputados. A partir de la campaña y de lo que vino después, su mensaje cambió e intentó dar otras connotaciones a su discurso que eludían algunas cosas que antes no dudaba en defender.
Estoy seguro que los líderes de Podemos tampoco se creían el transversalismo de Rosa Díez, pero ellos, sin embargo, han cedido a definirse de una manera parecida, pese a ser bastante distintos. Según ellos, se sitúan en un plano político “por encima de la derecha o la izquierda”. Curioso cuando tienen en su programa político tienen elementos que han llevado a cabo tan solo gobiernos de Izquierda, tales como Venezuela, Bolivia o Argentina en la nacionalización de sectores estratégicos, o Ecuador en la renegociación de la deuda. Además, son medidas que están presentes en los partidos que componen el grupo parlamentario de Izquierda Unitaria Europea, donde curiosamente es la coalición en la que los eurodiputados de Podemos se encuentran.

Todo lleva a indicar que no es algo más que discursivo, que no tiene que ver con lo que realmente son. No obstante, choca que no quieran identificarse con la Izquierda pese a que en la práctica lo sean. ¿Por qué convertir en un tabú ser de izquierdas o ligarse con ideologías de Izquierda? Si vamos a definir qué significa Izquierda, nos tendríamos que ir al 1789, cuando en París la Asamblea Nacional constituyente se estableció que los más reaccionarios a cualquier cambio y firmes defensores del absolutismo monárquico, se sentaban en los puestos a la derecha de la cámara y en la izquierda se sentarían los más progresistas,  que defendían a las clases populares y que, tras la fuga de Luis XVI dos años después, se declararían republicanos.
Es decir, quien defiende el statu quo y el poder de las clases dominantes son de derechas y quien defiende el progreso y la equidad social son de izquierdas. Por lo tanto, no veo problema en decir que son de izquierdas, estaría claro que es lo que son. Si le dijese a Pablo Iglesias que Podemos no es progresista, seguramente le sentiría mal, como sería lógico. Pero si es progresista y no es de izquierdas, ¿no es contraproducente?

Se sabe que todo lo que sale por sus bocas suele estar muy estudiado y pautado. Muchos de sus grandes líderes son politólogos y todo pasa por análisis y manejo de encuestas. Está claro que para ellos mientras que Casta es un elemento que no puede faltar en ninguno de sus discursos, Izquierda es una palabra tabú. No entiendo por qué deben evitar decir que son de Izquierdas. No es algo malo y la gente se suele definir en un punto del marco ideológico.

Y si todo lo tienen tan estudiado, lo lógico es que evitar meterse dentro del espectro ideológico corresponda a que así lo dan los estudios, pero no parece que suceda así en el CIS. Según la encuesta del CIS de Septiembre[1], el 60% de los españoles se situaría a la izquierda (Entre casillas 1 y 5), el 19% de derechas y el 21% ni sabe ni contesta, por lo que se podría decir que el 80% de personas se adscribe dentro de estos extremos.

Por lo tanto, no entiendo qué sentido puede tener esta abstracción discursiva. Al fin y al cabo, todo le posiciona en la Izquierda, son ellos mismos los únicos que no se posicionan. Algo tan aparentemente nimio es muy importante, porque se puede ganar, pero ello no implica que tus ideas ganen. Es decir, si se ha marcado que asociarse con la Izquierda y determinados ideales asociados está prohibido, cómo se puede convencer a la gente de que lo que tú propones es lo mejor si no le has dado material para poder entender los procesos, que no tienen por qué ser siempre fáciles, para conseguir lo que se propone. Si en un discurso se percibe humo, siempre existe el riesgo de que tus seguidores se conviertan en lo mismo.







lunes, 13 de octubre de 2014

Cataluña, Canarias y consultas populares







Aunque la agenda informativa de los últimos días responde a otras cosas, no creo que haya que olvidar el resto de asuntos tan presentes en la actualidad de este país/estado/nación de naciones. Quería hablar de Cataluña y Canarias.
Zonas de prospección de petróleo autorizadas en Canarias (El País)
Como sabemos, Cataluña y Canarias tienen mucho en común. En ambos territorios hay costa, los dos pertenecen a España y la mayor coincidencia, mientras que Cataluña da al mediterráneo, las Islas Canarias están en pleno atlántico. Vale, lo reconozco, no tienen nada que ver. Pero en algo sí se parecen, en las ultimas semanas han sido enemigos del gobierno central. Cataluña quiere hacer la consulta sobre su independencia (o no) del estado español el 11 de noviembre. Rajoy salió en el plasma diciendo que esta vez habría que respetar la constitución, porque unos en su día ,y ya en su mayoría no presentes entre nosotros, votaron la actual constitución. Como sabemos esta gente del PP es muy mística —sobre todo en materia de empleo— y si un ministro de Franco como Fraga votó a favor de una constitución con muchos agujeros y picarescas, habrá que mantenerla intacta en el altar, pese a que el tiempo pase y las necesidades de la personas varíen.
Mientras tanto, Canarias también se las ha visto con la negativa del gobierno en otro asunto, el de las prospecciones petrolíferas. El Estado Central está obsesionado en que Repsol tenga todas las facilidades posibles para buscar petróleo, si es que lo hay, por la zona marítima cercana a Canarias. Les da igual que afecte a la fauna marítima de las islas ni el impacto negativo que tendría en el turismo, principal eje económico del archipiélago. Todos los partidos de Canarias, excepto el PP, se han opuesto a tal locura y mucha gente, organizaciones y movimientos sociales han salido a la calle en protesta. Parece además que el PP está en trámites para rechazar también la consulta canaria, lo cual sería poner una mordaza en la boca a los canarios.

Es pintoresco que para situaciones tan distintas se aplique la misma vara de medir. A grandísimos rasgos y simplificando las situaciones hasta la saciedad, se puede decir que se quiere hacer una consulta no vinculante a los habitantes de ambos territorios para saber lo que piensan sobre un tema que es vox populi en sus territorios.

En ambos casos, la respuesta del gobierno ha sido parecida y ,en vez de argumentar y fomentar el debate, lo cual sería propio de todo estado de derecho, prefieren culpar y tildar de ilegal aquéllo que no les gusta. Me produjo urticaria que el ministro de Industria, energía y turismo tildara de no legal que se preguntase a sus paisanos sobre un tema con tantas sombras como las prospecciones de Repsol.
Relacionar dos temas tan dispares por parte del gobierno me llevan a la misma conclusión. No importa el fondo ni el contexto, lo que importa es que la gente no decida. El problema no está en que las personas pensemos, sino en que decidamos por nosotros mismos. Estamos en una época negra en lo referente a libertades democráticas, pues la derecha reaccionaria de este país se creyó que les bastaba con que votáramos cada cuatro años para que en esos intervalos pudieran hacer despoticamente lo que quisieran, independientemente de lo que pensemos la gente y del programa electoral con el que se presentaran a las elecciones.

Mientras tanto defenderán que el 80% de los catalanes que quieran votar no voten ,porque a sus seguidores y mantenedores no les gustan, y que los canarios no puedan decidir sobre si poner en peligro exponencial sus recursos naturales, porque si algún día dejan la política quieren acomodarse en un buen consejo de administración. A esta gentuza, a éstos que harán lo posible con tal de defender al establishment al que pertenecen y donde se quieren perpetuar.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Definamos Populismo



El 25 de mayo cambiaron muchas cosas y el miedo parece que cambió de bando. El nerviosismo en el bipartidismo está claro, sobre todo en las filas del PSOE, donde ven que su voto se va a otras formaciones y que no se queda en la abstención, a esperas de otra refundación "socialista" que no deja de ser un cambio de caras.


Cuando Pedro Sánchez, el nuevo secretario general del PSOE (No, no era Rubalcaba con peluca) no habla de Podemos, sino que habla de Populismos, intenta hacer lo que han hecho varios dirigentes de su partido históricamente con Izquierda Unida y siguen haciendo, ridiculizar sus ideas e intentar meter miedo para que la gente no les vote.

Aun con todas las horas de televisión que tiene garantizadas Pedro Sánchez por ser líder del PSOE, no puede juzgar a nadie de populismo.
Entiendo como populismo aquella actitud de prometer algo que luego no puedes cometer y llama la atención que sea su partido el que históricamente ha sido el que ha prometido todo lo que se le ha ocurrido a la gente para luego no cumplir varios apéndices de sus programas electorales. 
¿Dónde están los 800€ de salario mínimo que prometió Zapatero? Seguramente en el mismo cajón donde guardó su promesa de estudiar seriamente el derecho a la eutanasia o la famosa reforma fiscal que haría que las principales empresas de este país no pagasen como máximo un 3% de sus beneficios en impuestos, tal y como acabó pasando. Es verdad que el precio de la vivienda bajó, pero cuando la gente ya no se lo podía permitir porque ya habían perdido sus empleos de no calidad, que estaban muchas veces sustentados en la burbuja inmobiliaria.

Populismo es lo que han hecho ellos mintiendo y prometiendo lo que no tenían la más mínima intención de realizar. Mentir lo han hecho los dos ya no tan grandes partidos de este país, dejando sus promesas en papel mojado y engañando a millones de personas que confiaban en ellos sus votos. Prometer tres millones y medio como hizo el portavoz del PP, González Pons, es una tomadura de pelo, tal y como es que todo el PP prometiera no tocar ni la sanidad ni la educación cuando han echado a cientos de miles de personas de las consultas y han permitido que miles de jóvenes no puedan permitirse ir a la universidad.

Quienes no pueden hablar de Populismos son ellos, porque son los verdaderos populistas de este país. Son aquéllos que no han tenido escrúpulos para engañar continuadamente a la sociedad.
Es difícil tildar de antidemócrata a alguien como Alberto Garzón por poner a más de uno en su lugar al pedir una consulta popular para elegir el modelo de estado que queremos los españoles y también es muy difícil tildar de populista a Izquierda Unida por apostar porque los gobernantes se sometan a revocatorios para que sea la ciudadanía la que les pueda echar si no cumplen su programa electoral.
Tampoco creo que ni Podemos como IU sean populistas al apostar por un estado en el que paguen más sean los que más tienen. Es algo lógico pensarlo para alguien de a pie que no sea parte de uno de los líderes del actual régimen que están pensando más en qué les deparará la puerta giratoria que en satisfacer las necesidades de la gente.

Populistas son aquellos que no nos han dado lo que prometieron y que siguen rigiéndose por el designio de los mercados, en lugar de por el designio de las gentes que conforman este país.

lunes, 4 de agosto de 2014

Yo también odio al negro de la Casa Blanca y quiero a los niños asesinados en Gaza

Lo estuvieron esperando desde el primer momento y ya lo han conseguido. Les ha costado 10 años porque Pilar siempre fue una persona con tal clarividencia en su discurso que era difícilmente debatible, pero hace unos pocos meses se hizo una cuenta de Twitter.

No pasa nada por hacerte una cuenta en una red social y menos le tendría que suceder a Pilar Manjón, pero la derecha política y mediática estaba esperando que dijera cualquier cosa salida de tono para exponerla de nueva en plaza pública y tirarla tomates hasta que ella misma huyese de allí.

Siempre ha dicho verdades como puños.  Recuerdo cuando visiblemente afectada acudió como representante de la asociación de víctimas 11M a la comisión de investigación en el congreso de los diputados para ser la asociación de los muertos, heridos y sus familiares, de toda aquella gente que cogió un tren del que muchos no salieron con vida, entre ellos su propio hijo. Con todo el pesar nadie le pudo callar para denunciar cómo algunos políticos usaron como arma electoral el atentado y jugar con los sentimientos de las víctimas y sobre todo de ella misma.

Quizás que fuera afiliada activa de Comisiones Obreras llevó a que la derecha— la misma derecha de Aznar, quien fue capaz de mentir a todos los españoles diciendo que el autor de los  atentados era ETA y no Al Qaeda para que no se relacionase con la participación de España en la guerra de Irak y asegurarse la victoria del PP en las elecciones generales que tendrían lugar pocos días después— se cebase con ella. Con todo, tuvo que enfrentarse a ataques y calumnias considerables de los medios satélites de la derecha, sobre todo del periódico El Mundo y del inhumano de su director por entonces, Pedro J. Ramírez.

Partido Popular, El Mundo y el resto de la prensa de derechas siguió en sus líneas y mantuvo en todo momento que ETA había tenido relación con el atentado. A muchos de éstos ni les bastó con que los tribunales dijeran que la autora del 11M fuese únicamente Al Qaeda y a día de hoy siguen intentándolo, hasta llegar a tal punto que incluso pretendieron reabrir el caso cuando el PP volvió a gobernar. No desconocían el dolor sufrido por las víctimas, pero querían hacer aún más herida en la llaga.

Además de atacarla con numerosas difamaciones a una mujer cuyo “delito” había sido perder a su hijo y pedir justicia, en todo momento dieron el espaldarazo a las víctimas del atentado. Bochornosos han sido todos esos años en los que se hacían dos actos paralelos,  por un lado estaban los conspiranoicos de ETA (PP, la Comunidad de Madrid de Esperanza Aguirre y la vendida Asociación Víctimas del Terrorismo, cuyos altos representantes han obtenido suculentos puestos en el PP gracias a sumarse a su teoría, pese a que ellos no representen a las víctimas del 11M, sino las de ETA) y por otro lado estaba Pilar Manjón y la Asociación 11M, la que mayoritariamente ha representado a las víctimas de la barbarie.

Parecía ya que los ataques a Manjon pararían, pero que el 1 de agosto escribiera en twitter “Odio al negro de la Casa Blanca.Quiero a mis niños asesinados en Gaza. Quiero que la P de su mujer retire el video de las niñas secuestradas” provocó más de una macabra sonrisa en algunas de las redacciones de este país. El Mundo, ABC, La Razón…. no tardaron en dar eco a lo que puso.
Yo no entiendo qué ha puesto mal para que se le acuse de manera tan flagrante. Desde que comenzaron los bombardeos indiscriminados en Gaza por parte de Israel, es un hecho que la genocida Israel ha recibido el apoyo incondicional de Estados Unidos y de su presidente Barack Obama, quien le sigue suministrando de armamento para continuar matando a palestinos.

Una persona que apoya tal matanza no debería ser del agrado de nadie y creo que Pilar Manjón lo dejó bastante claro en su tweet. Yo también odio al negro de la Casa Blanca y quiero a los niños asesinados en Gaza. Si  han querido buscar en que le llame negro alguna connotación racista es porque han querido hacer sangre de un comentario, porque una persona que ha demostrado en múltiples ocasiones que no ha odiado jamás a los musulmanes y ha entendido que Al Qaeda sea islamista no quiere decir que los musulmanes deban ser unos asesinos por definición y que quienes mataron a su hijo fueron unos terroristas, no el pueblo musulmán, no se la puede tildar ni mucho menos de intolerante y de mirar a la gente en cuestión de la tonalidad de su piel o sus creencias.

Apoya a los niños palestinos como los apoyamos muchos porque no tienen en ningún caso culpa de las ambiciones expansionistas y de acabar con el pueblo palestino que tiene Israel. A lo mejor llamar Puta a la mujer de Obama no fuera lo más adecuado, pero tiene razón en que una persona que según los intereses de su marido apoya o no injusticias internacionales es una gran hipócrita. ¿Es menos injusto el asesinato premeditado de niños y todo un pueblo como el de Palestina que el secuestro de unas niñas nigerianas que son secuestradas? ¿Por qué esa doble moral dependiente de intereses políticos?

Creo que una de las personas que ha mostrado mayor dignidad en los últimos años ha sido Pilar Manjón y querer generarle heridas aún más profundas de las que injurias y desprecios constantes le han producido durante años sólo puede ser producto de personas con el corazón estirpado y devorado por bestias.

Fueron tales los ataques que recibió por esos seres que tuvo que eliminar su cuenta en Twitter. Espero que vuelva a Twitter, no se merece que tenga que seguir evitando sitios porque unas malas personas arremetan contra ella. Me quedo con su último tweet antes de que se eliminara la cuenta, ella misma es la que mejor explica que nunca ha batallado por revancha, sino por justicia:


“Nunca he hecho el duelo por mi hijo odiando a los musulmanes, Gaza es musulmana. Pero yo lloro por sus muertos y quiero a cada niño asesinado”.

domingo, 29 de junio de 2014

Orgullo con sabor a ron

En un ambiente donde todo lo que te rodea no se sale de la heteronormatividad es difícil salirte un poco de aquello que habitualmente has visto. Aún así, hay un momento en el que si eres diferente tienes que acabar aceptando cómo eres. Quizás con dificultades, pero al final ves un choque en tu manera de relacionarte con los demás si no te aceptas.
Para un chico de quince años no era fácil dejar visibilizar lo que sentía, pero finalmente tuvo que dar el paso. Primero con unos, luego con otros, pero a las personas de su confianza tenía que contarles que era homosexual, porque eso era parte de él.
Este chico no tuvo muchos problemas comparado con un chico gay o una chica lesbiana de hacía veinte años. Política y socialmente ya se había avanzado bastante. Aunque aún había que cambiar muchas cosas, siempre sabía que iba a tener que superar barreras y podía haber gente que tuviera prejuicios, pero en cuanto se dijo para sí quién era, el resto parecía mucho más fácil de superar.
No obstante, era un chico de una ciudad mediana donde nunca había visto en aquel momento por allí algo que le sirviese de ayuda para poder encarar todo aquello que veía que ya era imposible de negar. Su referente era la televisión. Una televisión que cada verano mostraba carrozas, hombres con ropa sado y hombres trasvestidos, pero le faltaba ver a gente que fuese parecido a él. Esta situación, le llevaba a creer que tenía que ser para ellos, lo cual le generaba un profundo dilema, porque siempre se había sentido bien con su forma de ser, su manera de vestir...
Quizás ese fue de uno de los principales baches que tuvo, intentar romper tópicos que él aún no sabía que realmente lo eran. En su continuación de reafirmación de ser hubo un momento en el que pese a ser gay se sintió como alguien que no tenía nada que ver con el colectivo LGTBI.
No se veía como la imagen que le daba la sociedad que le tenía que dar y por otra parte veía que algunas asociaciones no luchaban contra la percepción estigmatizada que tenía alguna gente de la sociedad. Este chico se dio cuenta de que él no era el único que no pasaba por aquellos filtros.
 Finalmente fue conociendo a personas que se salían de lo que la tele le hacía pensar. Casi ninguna lesbiana, gay o bi se enmarcaba dentro de lo que la caja tonta le hacía pensar. Cada persona era distinta y tenía una actitud desigual ante el mundo que le rodeaba. Sus sueños eran distintos y estaban lejos de lo que muchas veces los medios de masas a través de sus noticias, pero también de sus producciones audiovisuales, intentaban dar a conocer.
Si bien es cierto que con el tiempo vio que aquella verdadera realidad se empezaba a dejar ver tímidamente en los medios, la tónica seguía siendo la misma.  También se dio cuenta de que tampoco toda la gente que pasaba por el orgullo allí era así, sino que tan sólo era lo que los medios sacaban.
El homosexual atractivo interesado por su cuerpo que le gusta lucirse es cierto que existe, pero como también existen  heterosexuales con los mismos patrones. Por ello es curioso que siempre predominen algunas figuras en el mundo LGTB, mientras que éstas no son las predominantes en el mundo hetero.
También me hace pensar que si yo no me siento totalmente representado en algo así, pienso que una mujer lesbiana, bisexual o transexual no lo estará en la mayoría de las ocasiones. Se  ha dado un mensaje machista en el sentido de esta celebración. Las mujeres apenas aparecen y parece que es algo más propio de hombres cuando ves que las carrozas están llenas de hombres en su práctica totalidad.
Es curioso además que una serie de reivindicaciones sea fomentada por la empresa privada. Las carrozas en su gran mayoría tienen publicidad de algún tipo de empresa, muchas veces de la trama empresarial LGTB de Madrid, el primer interesado del Orgullo que se ofrece.
En este sentido las asociaciones organizadoras tienen bastante culpa de hacer muchas veces lo que al empresariado gay le interesa. Pese a que el Orgullo ha sido históricamente el 28 de junio, este año en Madrid se va a realizar el primer fin de semana de julio. Este año se ha visto claramente cómo los intereses del Dios Dinero se anteponen a la lucha de derechos, al trasladar la fiesta una semana después—mucha gente está de vacaciones y se puede trasladar más fácilmente desde otros puntos de España, pese a que el 28 de junio haya sido sábado.
Cuando hace unos meses la alcaldesa Ana Botella fue a Berlín para fomentar el turismo gay en la capital no me extrañó en absoluto. Sus declaraciones de “Peras y manzanas” no la impidieron ir a la capital alemana para vender aquello. Su objetivo no era reivindicar los derechos LGTBI, sino intentar fomentar el sector turístico en su ciudad. Hemos llegado a un punto en el que una reconocida homófoba puede llegar a vender paquetes vacacionales a homosexuales.
El dinero mueve el mundo de muchos y los prejuicios se transforman en oportunidades cuando se pueden llenar varias carteras. En el resto de luchas sería inimaginable un control tan alto de la empresa privada. No entraría en la cabeza de nadie que una manifestación pro aborto fuera patrocinada por una clínica abortista. El hecho le quitaría credibilidad a un asunto tan serio.
Igual pasa en el Orgullo que se celebra en Madrid. Hay mucha gente que va por fiesta, no porque allí se reivindique algo. No me parece mal combinar una manifestación con un acto festivo, pero que la fiesta se imponga sobra la manifestación puede suponer que la reivindicación se diluya.
Es verdad que existe un orgullo crítico que lucha en parte con todo lo que estoy diciendo, pero por desgracia no es el que la gente llega a conocer, ni la gente que no iría al Orgullo normal por lo que acabo de decir.  El que tiene publicidad es el comercial, el televisivo y el muchas veces estereotipado.  Los del crítico son los que además de sufrir el silencio de los medios—incluso de medios LGTB— son maltratados por las instituciones, al no permitirles que su manifestación pase por el trayecto que quieren y fijarles la ruta de la propia protesta. Es el orgullo que no da ingresos y al que a los gobiernos del PP no le interesa.
Mientras tanto, hay muchos LGTBI que por desconocimiento de que existe el crítico y su animadversión ante el oficial siguen sin salir a la calle. Gais, lesbianas, bisexuales y transexuales que no se ven representados y en más de una ocasión se sienten ocultados.
La realidad televisada no es falsa, pero no se puede limitar a un colectivo tan amplio y heterogéneo con la aplicación de unos mismos patrones que suelen ser minoritarios. Cada persona es distinta y su comportamiento también.
El orgullo tiene que ser la plasmación de una lucha. Tiene que ser el Orgullo de todos, no el orgullo de los empresarios de Chueca. Se necesita el Orgullo tanto como se necesita el día de la Mujer o el día del Trabajo, pero debe ser de otra manera.
Si se quiere un orgullo en el que haya personas que no se sientan identificadas, las asociaciones organizadoras no se podrán quejar de que haya intolerancia dentro del colectivo. Tener como enemigo a un LGTBI porque no se le ha dado un mensaje de que ese también es su orgullo y no el de unos estereotipos y lobbies económicos puede suponer una involución en la percepción dentro y fuera del colectivo.
La lucha LGTBI trata tres cuestiones  muy distintas: Sexualidad, sexo y género. La parte más visible somos los gais, lesbianas y bisexuales, aquellos quienes tenemos una sexualidad distinta a la mayoría de la población. En nosotros está la responsabilidad de romper con mitos, promoviendo la aceptación por parte de la sociedad, pero no sólo de nosotros, sino también de la otra parte del colectivo que es menos visible, pero que también existe. Los transexuales y transgénero tienen que enfrentarse a una LGTBIfobia mayor al no ser tan visibles. Por ello es importante que aquellos que sí somos más visibles también intentemos meter en las conversaciones a pie de calle a ellos y ellas.
El problema está en que si una persona se ve fuera de un colectivo por la imagen externa que este muestra, le va a dar igual que en las revueltas de Stonewall también hubiese transexuales, no lo va a ver como una lucha pareja a la suya propia. No se va a informar ni va a intentar que aquellos no tan visibles ni numerosos se tengan que enfrentar al menor número de batallas posibles porque alguien previamente le ha ayudado a romper estigmas. Seguramente va a tener un punto de vista muy semejante al de cualquier heterosexual desinformado.
Un Orgullo es más que un acto, es una ventana para muchos y es importante que esa ventana no muestre cosas que pueda generar rechazo de aquel chico de quince años que acababa de salir del armario, sino que tiene que ser algo donde él y todos y todas podamos distinguirlo como una lucha común, no como una simple fiesta patrocinada por marcas de bebidas.

lunes, 2 de junio de 2014

Señor Felipe, yo no le he votado

Carta para el Señor Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia:



Querida alteza, le escribo esta carta como hace un año también le escribí a su padre para decirle las mismas cosas que a usted no le habrán dicho en toda su vida.
El reino en el que quieren que usted mande está sumido en la completa miseria. La gente de a pie lo vemos cada día. El paro y la pobreza sigue siendo el pan nuestro de cada día. La situación no ha mejorado en absoluto, aunque tengamos a un presidente del gobierno y un consejo de Ministros que derrocha una alegría que no ve nadie excepto ellos mismos.
La mayoría de la gente joven no podemos trabajar y los que trabajan, lo hacen con salarios pírricos y contratos precarios. Muchos se han tenido que ir de este país y no parece que puedan volver algún día a su hogar, sino que seguramente muchos les tengamos que acompañar en su exilio.

Es verdad que esa crisis no la pagan todos, los ricos son cada vez más ricos y tienen más derechos sobre los trabajadores para explotarnos como quieran. Todas las políticas han llevado a una clase trabajadora más empobrecida y a una oligarquía mucho más enriquecida.
En esa oligarquía incluyo a los gobiernos que han legislado en favor de aquellos que con su dinero, empresas e influencia permiten que los exministros de este país tengan un puesto asegurado en los consejos de administración de las empresas españolas. Por suerte, la gente parece que empieza a despertar de una vez.

El bipartidismo está de capa caída. El PP y el PSOE son meras figuras de un antiguo régimen abocado a desaparecer. Por primera vez, hay más personas que votamos a otras fuerzas políticas antes que a ellos.
Cabe la coincidencia de que además estas dos fuerzas han sido las máximas defensoras de su familia.

Aunque su familia se haya visto salpicada por polémicas y verdaderos problemas de corrupción, su status no se ha visto afectado. Siguen yendo a banquetes, regocijándose entre la opulencia y mirando por encima al resto de la sociedad.
Ahora que su padre ha dimitido, a usted le van a poner como nuevo rey, pero quiero preguntarle quién le ha dado derecho a ser jefe del estado. La gente sólo votó una constitución y ésta era una carta de libertades, que aún no siendo todas que se necesitasen, resultaba suficiente para una sociedad reprimida por cuarenta años de franquismo. Por cierto, curiosamente Franco fue quien designó a su padre para el puesto de monarca.
Además, no hubo ninguna otra consulta que hiciese una de las máximas preguntas: ¿Monarquía sí o monarquía no? No querían arriesgarse y prefirieron hacer sólo una pregunta para asegurarse un puesto vitalicio.
Hablando de puestos, ¿sabe usted en lo difícil que se ha convertido ser funcionario? En algunas oposiciones se han presentado mil personas para acceder únicamente un par de plazas ofertadas. Imagínese cómo verá esa gente de injusto que usted por el mero hecho de apellidarse Borbón tenga un puesto de alto cargo público.

Por ello, sólo le pido una única cosa, déjenos a las personas decidir sobre lo que queremos. Pedimos un referéndum que permita que los ciudadanos podamos decidir qué tipo de estado queremos. Muchos sabemos que la monarquía es un anacronismo y que no es más que un quiste dentro espacio territorial y político. No obstante, sabemos que en democracia cualquier cambio profundo tiene que estar marcado por una consulta popular vinculante. También sabemos que el PP y el PSOE ha bailado tantísimo alrededor de la monarquía que vale con que usted abra la boca para que hagan lo que diga, aunque sea para preguntar sobre lo que desee la gente y ésto les pueda también afectar a ellos. 

Si más de la mitad de las personas va a votar y dice que sí quiere monarquía, quédese donde está, el pueblo le ha legitimado. Pero en el caso de que la mayoría de las personas aboguen por una III República o vaya a las urnas menos del 50% de las personas, usted estará obligado a largarse.
Se irá, éso sí, como un auténtico caballero. Se irá con el dinero que la gente diga que es legítimamente suyo y lo que no lo sea, será para los ciudadanos de este país. Aunque no se llevasen nada, si está tan bien preparado como dicen, obtendrá un buen trabajo que aumentará su abultada riqueza y la de su estirpe. No creo que tengan que pasar por vivir toda la familia en una misma casa tirando de la pensión del abuelo, como les está sucediendo desgraciadamente a muchas familias españolas. 
De esta manera, al menos se podrá decir que usted no fue una auténtica garrapata a la que hubo que echar para que nos dejase de chupar la sangre a todos los españoles. Por favor, deje de mirarse su propio ombligo y fíjese en toda la gente que ha salido hoy a las calles pidiendo libertad, democracia y su derecho a decidir si quieren tener una monarquía continuista o la república social y solidaria que muchos anhelamos. 

domingo, 27 de abril de 2014

San Juan Pablo II, el Papa que no era un santo

Aunque de asuntos vaticanos no me gusta hablar, tanto por mi ignorancia como mi desdén a ellos, hoy los acontecimientos me empujan a meterme en un tema tan controvertido como es la canonización de dos papas.
El Papa Bergoglio tenía prisa y al canonizar a Juan XXIII también ha hecho Santo a Juan Pablo II, pues al parecer los tiempos para santificar a un Papa son muy largos. Insisto en mi profundo desconocimiento acerca del tema.

No sé cómo fue Juan XXIII y si realmente fue tan bueno o no, ya que no soy historiador ni mucho menos experto en teología. No obstante, sí soy una de las tantas personas a las que les consume por dentro que un Papa como Juan Pablo II siga siendo alabado varios años después de su muerte.
Se apoyó desde el primer momento en los Estados Unidos y el capitalismo para luchar contra la expansión del marxismo por el mundo, cualquiera que fuera su forma. Así fue que incluso visitó Chile en tiempos de la dictadura de Pinochet, quien arrebató la democracia a su pueblo por medio de un golpe de estado armado que quitó al gobierno legítimamente electo del socialista Allende.
Juan Pablo II con Pinochet

Este pontífice fue quien vio el surgimiento del VIH/Sida y los primeros años de la pandemia, pero ello no le dio pie para cambiar el punto de vista de la Iglesia contrario al uso de anticonceptivos, sino que se reafirmó en su tesis. Su discurso anti-condón tuvo especial efecto sobre África, el continente que más ha padecido la plaga, pero donde también faltaban más medios para no contraerla, por lo que esta perspectiva escandalosa e ilógica sobre los anticonceptivos por parte del Vaticano sólo podía tender a acentuar las cuotas de transmisión en muchos de los países africanos de mayoría cristiana.
Vio cómo la iglesia perdía fuelle en su mensaje de odio a los homosexuales, pero tampoco cambió de parece en ello. Mantuvo el mensaje de rencor contra lesbianas y gais, defendiendo a las relaciones sexuales como el fin para la reproducción, negándolo como un acto de amor o afecto y manteniendo a muchos homosexuales católicos fuera de la Iglesia.

No obstante, si hubo un tema que no trató fue el de la pederastia dentro de la propia Iglesia Católica, ni pidió perdón por el daño causado por parte de algunos de los miembros de la iglesia que abusaron de niños. Con el tiempo se ha conocido que incluso podría haber encubierto casos de pederastia, tal y como parece que hizo con el fundador de una congregación mejicana, Marcial Maciel.


Con todo esto, no parece muy acertado santificar a un papa que representó a una de las alas conservadoras del catolicismo durante más de treinta años. Parece que el Papa Bergoglio intenta dar un tímido paso de respeto y acercamiento a la sociedad en su discurso, pero por otra parte con algunas de sus acciones como la de beatificar a Juan Pablo II o la de designar como cardenal al obispo que poco después trataría en una entrevista a la homosexualidad como una “deficiencia tratable” da a entender que su discurso de tolerancia es mera publicidad que no tiene nada que ver con lo que realmente pone en práctica.

jueves, 20 de marzo de 2014

Lo dejó todo atado y bien atado

El 22 de julio de 1969, Franco designó a Juan Carlos I como su sucesor, afirmando que este paso era necesario para que todo quedase “atado y bien atado”.
Treinta y cinco años después de su muerte, me atrevo a dar la razón al tirano, pues creo que se ha demostrado (Y se sigue demostrando) que ese paso era necesario para dar vida al régimen después de la muerte de su fundador.

­En 1976, cuando Juan Carlos ya había llegado al poder y antes de que hubieran tenido lugar las primeras elecciones legislativas, se designó a Adolfo Suárez, que perteneció al régimen de Franco, siendo director de TVE e incluso secretario general de la Falange Española. Así, Juan Carlos se aseguraba alguien próximo al régimen para poner “la primera piedra” de su proyecto de país. A él se le confirió la tarea de dar carpetazo al periodo nacionalcatolicista para montar las primeras elecciones democráticas: Todo ello con el sistema electoral con circunscripciones de pequeño tamaño, que limitaba la pluralidad del parlamento y permitiría el asentamiento de un bipartidismo clásico apoyado por la derecha catalana y vasca, en detrimento de partidos de izquierda que pudiesen suponer una amenaza al Statu Quo.

El proyecto monárquico juancarlista quedó asegurado cuando la UCD, un partido compuesto en su mayoría por franquistas supuestamente convertidos en demócratas y liderado por el propio Adolfo Suárez, ganó las primeras elecciones. Esto le permitió a Suárez promulgar una ley de amnistía, que no significaba otra cosa que los crímenes del franquismo no iban a ser perseguidos y que aquellos guardias civiles, policías y otras fuerzas del estado culpables de asesinatos y maltratos a los opositores del régimen quedaban absueltos de sus crímenes y que se morirían cómodamente en sus camas.
Además, a través de los acuerdos de la Santa Sede se perpetuó el poder de la iglesia católica, pese a haber sido coautora y máxima defensora del franquismo. Permitieron que tuviese sus fuentes de ingreso aseguradas por parte del estado, así como dejar que la religión siguiese estando presente en la educación.
La familia Franco tampoco vio una merma en su estilo de vida. Su riqueza ilegítimamente obtenida y fruto del expolio nacional no fue confiscada, es más, fueron premiados por el mismísimo rey, otorgando a la mujer del fascista el título nobiliario de duquesa de Franco, quien gozó de una alta pensión vitalicia hasta su defunción.
Con los años, estos arreglos se mantuvieron y permanecieron intocables. El PSOE, que cada vez se constituía más como parte del problema, no se atrevió a tocar nada de lo que anteriormente había hecho la UCD y en el gobierno de Felipe González incluso continuó creando colegios concertados con la iglesia, reforzando el poder y fuerza del ente adoctrinador.
Así, luego con el paso de Aznar, Zapatero y finalmente Rajoy, la situación quedó prácticamente igual. Con una ley para la recuperación de la Memoria Histórica del gobierno Zapatero que no marcha y mantiene a miles de muertos republicanos de la Guerra Civil en las cunetas.

Los torturadores del franquismo o bien se han muerto por viejos o siguen vivos, pero no juzgados. Es el caso de Billy El Niño, en el que ha tenido que venir una jueza argentina para juzgarle porque aquí nadie se atreve a ello y aún así se intenta burocratizarlo todo desde la justicia española para no extraditarle.
Pero no nos vayamos a viejas glorias del pasado, también se puede ver muchas cosas con personas del presente. Bien es conocida la actitud de algunos de las nuevas generaciones del PP que este verano salieron revestidos con banderas franquistas y símbolos fascistas y que, por cierto, no han sido expulsados ni expedientados en su partido. Pero para entenderlo, también hay que tener en cuenta que el Partido Popular, fundado por el ministro franquista Fraga, no ha condenado jamás los crímenes del franquismo.
Los que se hicieron ricos por pertenecer al bando nacional, no sólo los Franco, siguen siendo ricos, formando a veces parte de la misma oligarquía que nos dice que nos apretemos los cinturones cuando ya estamos asfixiados.

El Rey no es menos, sigue siendo una persona intocable desde la constitución del 78, que le blinda frente a cualquier delito, y se ha constituido como la figura de mantenimiento del régimen indecente impuesto desde la transición que los poderes fácticos no desean tocar e incluso  intentan que ni su hija pueda ser juzgada en los tribunales por corrupción por miedo a que “el intocable” esté aún más puesto en el punto de mira.

Pese a todo, asesinos, cómplices y herederos siguen ahondando en la herida, dando a entender a día de hoy que sigue habiendo vencedores y vencidos, vencedores convertidos en supuestos demócratas que nos imponen leyes mordazas e imposiciones religiosas faltas de cualquier tipo de moral y vencidos, que pese a nunca haber tenido nada, siguen siendo las víctimas de una superestructura bien cimentada.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Consecuencias de un gobierno misógino

Un gobierno con clara vocación catolicista y autoritaria ya es una bomba para los derechos de las mujeres, independientemente de que quien lleve la cartera de Justicia sepa más de religión que de derechos.
La contrarreforma del aborto arrebata a la mujer todo derecho sobre su cuerpo en caso de embarazo. No podrá abortar por su propia voluntad, ni siquiera si el feto tiene una discapacidad o minusvalía grave.
Sólo se podrá abortar si la mujer corre riesgo físico o psicológico, debiendo tener dos informes médicos de distintos facultativos que marquen el peligro, que pese a ser ajenos a la vida de esa mujer, tendrán la capacidad de decidir algo tan personal como si puede tener o no un niño.
El otro único motivo de interrupción del embarazo será por violación con un plazo de risa de doce semanas (Ahora en caso de interrupción voluntaria son 14 semanas), jugando con los sentimientos de la mujer e intentando que si tuviera un periodo de dudas, tuviese obligatoriamente al niño.
Sin duda, ésta es la guinda de un amargo pastel de las medidas machistas tomadas por el gobierno del Partido Popular, que no tiene más función que borrar del mapa la independencia y libertad de la mujer, imponiendo opiniones nacionalcatolicistas y criterios "morales" faltos de cualquier recomendación médica. No obstante, desde que la administración Rajoy llegase al poder, éste no ha sido el único ataque a la sociedad femenina.

No hay que olvidar cómo la ministra de Sanidad, la supuesta inepta exmujer del ex-alcalde de Pozuelo de Alarcón o más conocida como 'la del Jaguar', ha excluido de la reproducción asistida a mujeres que no lleven una relación con un hombre durante al menos un año, alegando que sólo se podrá recurrir a ésta por la sanidad pública si la mujer tiene algún tipo de trastorno reproductivo, o dicho de otra manera: Si no hay macho no es mi problema.
Dejan excluidas a las mujeres lesbianas y solteras por mera ideología. Consideran que una pareja de mujeres o una única mujer no es capaz de criar a un niño, pero además lo consideran como un mero capricho, como alguien que quiere tener una mascota, en vez de darse cuenta en sus estrechas cabezas que esas mujeres recurren a ello por una necesidad personal de formar una familia sin querer rechazar a amar a alguien de su mismo sexo o vivir independientemente sin necesidad de compartir una relación afectiva con un hombre. Atacan claramente al colectivo LGTBI, al feminismo y muestran el rechazo institucional a otros tipos de familias.

Los datos hablan por sí solos, los voraces recortes del estado han afectado de manera directa a la igualdad de sexos y a la violencia machista. Los presupuestos para políticas que impulsan la igualdad se han reducido a la mitad y se han reducido un 30% el dinero aportado para luchar contra la violencia de género.
Como resultado la brecha salarial en España sigue creciendo, llegando a haber este año 5.744€ menos en los salarios de las mujeres que en los de los hombres, infravalorando cada vez más el trabajo de la mujer.

Este gobierno con su imposición de ideas antagónicas y recortes sectarios a merced del capital deja a la mujer indefensa ante todo tipo de situaciones. Sus medidas pretenden acallar a la mujer y expoliarla de su libertad, llegando a intentar someterlas al hombre y restringiéndolas de todo aquello que permitan que se desarrollen tanto en el ámbito personal como laboral.



viernes, 27 de septiembre de 2013

Esperanza de vida útil y Disfrute de la vejez

Siempre que hablan de Esperanza de Vida, me acuerdo de mi profesor de Ciencias del Mundo Contemporáneo de primero de bachillerato. Decía que no confundiésemos nunca la Esperanza de vida con la Esperanza de vida Útil. La verdad, es que cada vez que pienso en lo que mi profesor decía, le veo más lógica y al final me he dado cuenta a lo que quería llegar al intentar convencernos de ésto. 

En España vivimos una media de ochenta y dos años. La muerte está bastante más lejos que hace un siglo, cuando los hombres españoles morían a los treinta y cinco de media. Indudablemente el gran avance médico que ha habido es algo indudable, aunque por otro lado éste no lo quieran seguir manteniendo para la población general, sino para una élite.Es cierto que vivimos más, pero ésto no se puede considerar el único elemento para hablar del bienestar de los ciudadanos.

La reforma de las pensiones fue una de las tantas medidas neoliberales y "Merkelistas" que el gobierno socialdemócrata de Zapatero nos impuso en su última legislatura. La jubilación pasaba de los 65 a los 67 años y la prejubilación a los 63. El argumento que defendían, tal y como se puede leer en el BOE del 2 de agosto de 2011 , era que el sistema de Seguridad Social del momento era insostenible y que las bajas tasas de natalidad obligaban a una reforma de tal calibre para mantener las pensiones en un futuro—argumento falso, ya que en aquellos momentos el crecimiento de la población era positivo—, así como por  la mayor esperanza de vida.

El Partido Popular, que votó en contra de esta ley porque pese a su dureza tenía que ser blanda para ellos, ya quiere volver a cambiar el sistema de pensiones otra vez en detrimento de los trabajadores. Quieren cambiar el cómputo de las pensiones de tal manera que los pensionistas perderían capacidad adquisitiva, sin contar que les puedan subir la cantidad de pago del IPC o el incremento de otras retenciones. El gobierno del PP además ha dicho en alguna ocasión su deseo de acabar con las prejubilaciones y que todo ciudadano se jubile a los 67 sea como sea, haya sido albañil o abogado, los años que haya cotizado e independientemente del desgaste que haya supuesto para él su oficio.
¿Argumentos? Los mismos que dio en su día la Administración Zapatero, pero además sin alcanzar ningún tipo de pacto con los agentes sociales. Por supuesto, se abrazan a la misma excusa de que como la gente vive más, están más tiempo cobrando una pensión y éso es "insostenible".
Excusa barata, pues gracias a los magníficos recortes en sanidad, privatizaciones en favor de amigos empresarios, despido de médicos en las autonomías gobernadas por el PP o el nuevo repago del 10% de las medicinas en hospitales, por primera vez desde la transición la esperanza de vida en España ha bajado. Pero a parte de que se ha convertido en una razón falsa, incluso cuando ésta podría tener cierta credibilidad, no era del todo válida.

Como diría mi antiguo profesor, una cosa es cuánto tiempo vives y otra cuánto lo haces de manera autónoma. Una persona puede morir a los ochenta y dos años, pero tener problemas desde los sesenta por tener una angina de pecho. Como también puede tener desde antes de los 67 años una dolencia de otro tipo como artritis, hernias discales, alzheimer... que pueden provocar que esa persona ya no esté en situación de trabajar, según sea su oficio, o incluso en algunos casos, inhabilitarla.

Pero nadie usa la Esperanza de Vida Útil. Es un término tan sólo aplicado sorprendentemente a la ingeniería. Si un puente se puede usar sesenta años porque ,aunque no se caiga, se cree que tras ese tiempo aumentaría las posibilidades de derrumbe, ¿por qué no se calcula hasta cuándo puede una persona aguantar activamente en el mundo laboral?

Además de calcular ésto, deberían regular cuánto tiempo tiene de media una persona entre la vida útil y la enfermedad. Dato importante, pues después de una vida volcada al trabajo, todo anciano debería tener garantizado un periodo de "Disfrute de la vejez". El Disfrute de la vejez intentaría garantizar a la mayoría de personas un tiempo de jubilación que no estuviese plagado de problemas de salud, sino que permitiese a la persona de disfrutar libremente de su retiro profesional. Tendría que considerarse como derecho y recompensa tras haber cooperado a que el sistema se financiase.

Por desgracia, estos dos neologismos planteados, Esperanza de vida útil y Disfrute de la vejez como otras buenas ideas que hay, parece que pasarán al olvido por el momento, pues el léxico del gobierno actual pautado por la Real Academia de la Lengua Neoliberal sólo sabe hablar de eufemismos y no de personas.







viernes, 13 de septiembre de 2013

Nosotros, los malvados gays

Cuando pongo la televisión y hago el típico zapping, fruto del aburrimiento y de una programación muchas veces mediocre, a veces me paro en esos canales de tendencia nacionalcatolicista que todos conocemos.
Como siempre están defendiendo lo indefendible con discursos irrazonables y de poca objetividad. No estoy más de un par de minutos escuchando sus tonterías cuando busco algo en la tele que merezca la pena o simplemente apago la televisión, pero siempre me pregunto cómo esa gente puede tener unos ideales tan anquilosados al pasado en casi todos los temas. Uno de los temas en los que siempre son contrarios es a todo aquello relacionado con los derechos de los homosexuales.

Esta posición frente a los derechos LGBT no sólo es parcela de los medios y periodistas conservadores, ya que como diría Rafael Correa, desde que se inventó la imprenta  la libertad de prensa es propiedad del dueño de la imprenta y estas "imprentas" son propiedad de la iglesia(13TV, COPE...), grandes empresarios derechistas y políticos conservadores(Véase la participación de Rodrigo Rato en el accionariado de Intereconomía o las múltiples ayudas económicas dadas por parte de la comunidad de Madrid presidida por el PP a este medio).

El Partido Popular recurrió la legalidad del matrimonio igualitario y tuvo una posición claramente opuesta a ella, diciendo en público que preferían que se llamase unión civil, marcando ya que el amor entre dos personas del mismo sexo no era algo normal y que había que tratarlo de manera distinta, además de negar el derecho de adopción a estas parejas. El tiempo y la resolución del TC ,que marcaba como constitucional la ley del matrimonio gay, les valió para que se diesen cuenta de que ,pese a sus ideales profundamente sectarios, tenían que respetarlo aunque sea tan sólo de puertas para fuera.

Hay muchos políticos populares como el ministro del Interior, que ni aún así son capaces de respetarlo públicamente. Sus cabezas son demasiado pequeñas como para avanzar a la misma velocidad que lo hace la sociedad.

La Iglesia Católica, Apostólica y española ha continuado con su mensaje homófobo tradicional. Diciendo que por muchas leyes de distintos país lo digan así e incluso en la RAE hayan incluido esta forma de matrimonio en el diccionario, "éso" no es un matrimonio. El matrimonio es sólo para tener niños a los que educar en lo mismo que les han hecho creer 2000 años de cristianismo. Su única manera de rentabilizar su secta y que mantenga, sino aumentar, sus forofos y con ellos sus ingresos.

Todas esas opiniones anticuadas intentan convencer sin poner argumentos defendibles, sino que atacan directamente a estas minorías. Nos llaman enfermos, "hombres que van a clubes de hombres nocturnos", personas "festivas" que somos como somos porque, al parecer, nuestras familias estaban desectructuradas. Nos enmarcan como gente estrafalaria y artificial e incluso a veces se atreven a ponernos a todos como gente adicta y rodeada a los excesos del alcohol y la droga.

Se niegan a que podamos tener hijos o adoptar porque "ellos también se volverán gays o lesbianas". Argumentación totalmente absurda como todas las demás. Es más, hay múltiples estudios de campo que muestran que la proporción de los hijos homosexuales que hay en las familias homoparentales es la misma que en familias con una madre y un padre, además de que su desarrollo es igual que el de cualquier otro niño. Porque pese a quien le pese, en España ya había familias de gays y lesbianas antes de la ley que lo permitía oficialmente: Recomiendo el documental Homo Baby Room, que trata sobre todo ésto en más profundidad.

En conclusión, nos intentan demonizar. Nos quieren tratar como los malos de la película, los que quieren cargarse a las familias y comernos a los niños, cuyo último objetivo que tenemos es cargarnos la humanidad, prohibiendo la procreación de parejas heterosexuales y que todos se unan a nuestras orgías.

Este pensamiento sé que lo comparte una minoría, que pese a ser muy poderosa, es muy minoritaria. Pero lo que me hace daño es que crean que podamos ser tan malos y no puedan limitarse a pensar que lo queremos es lo que quiera cualquier persona: Tener el derecho de amar, casarnos y formar una familia.



domingo, 4 de agosto de 2013

La marca España que nos han impuesto

El ministerio de Exteriores tuvo una gran idea al fomentar una política para el reconocimiento de la imagen del país en el exterior, la cual denominaron como marca España. Este pomposo proyecto que más que mejorar la imagen de España, se limita a ser un proyecto plenamente populista con olor a patriotismo rancio que no sirve para nada.

El mismo gobierno que saca a la gente a la calle por recortes de becas educativas, hace reformas de las pensiones con aseguradoras y expulsa a inmigrantes de la sanidad pública tiene el valor de querer poner una máscara de prosperidad que no hay por ninguna parte, porque ellos se la están cargando.

Miles de jóvenes (y no tan jóvenes) se están yendo de España porque aunque estén bien formados, su país no les da trabajo y se tienen que ir con una formación excelente para muchas veces acabar poniendo copas en un bar de Alemania.

Para más inri el presidente del gobierno está envuelto en el caso de los maravillosos sobres de Luis Bárcenas. Un primer ministro que de cualquier país europeo ya hubiese dimitido. Resiste en su puesto porque tiene una mayoría aplastante en el congreso, con la cual se escuda, pero no cae en que nadie le votó sabiendo que estaba untado, ni sabiendo cuál era su verdadero y doloroso programa electoral que ahora está imponiendo.

Lo primero para tener una buena imagen es contar con dirigentes valerosos, no con un presidente que no responde a preguntas y hace ruedas de prensa que los periodistas tan sólo pueden seguir por una televisión de plasma. Tampoco hace ningún buen efecto que comparezca en el congreso por los escándalos de los sobresueldos cuando se ve acorralado.  Ni mucho menos, que informase del rescate bancario una mañana y que la misma noche se fuese a ver un partido de fútbol.

Este país parece un cachondeo, pero no por sus ciudadanos, sino por sus dirigente. Este gobierno no tiene credibilidad. Si tuviese una poca de decencia y fuese realmente patriótico y españolista como se autoproclama, el presidente y el resto del ejecutivo ya hubiese dimitido y convocado elecciones.
Pero como no pasa nada, hasta nuevo aviso la única Marca España que habrá será la de chiringuito, playa, sangría y pandereta.