domingo, 14 de mayo de 2017

La belleza de la humildad


En una vorágine de pleitesía al inglés y a las espectaculares puestas en escena, viene Portugal y nos recuerda cuál era antes el protagonista del Festival de Eurovisión: la canción. La radiotelevisión pública portuguesa puso en marcha un concurso con canciones de compositores que estaban iniciando su carrera en el mundo de la música. Apostaron por lo suyo, por el valor del talento nacional. No malgastaron el dinero de los contribuyentes lusos en grandes productoras que fabrican melodías sin personalidad.

Esta idea de selección tan sencilla trajo una canción sencilla, pero no simple. La música de fondo, como siempre tendría que haber sido, y por encima la voz enternecida y profunda del artista. Las letras de la compositora salían por la boca del cantante, sintiendo cada sílaba y poniendo énfasis en todas las frases.


Ayer ganó la humildad en un continente donde la apatía de nuestros líderes nos está llevando a la destrucción. Bravo por la belleza de la canción y gracias a la radiotelevisión de Portugal por ir a contracorriente y hacer la labor que un medio público siempre debería hacer. Ayer el modelo a seguir no fue la BBC, sino el de un ente de un país muy pequeño que durante unos minutos mostró lo grande que es.

viernes, 17 de junio de 2016

Tan solo el 25% de los diputados de Ciudadanos elegidos por Madrid serán mujeres

La infrarrepresentación de las mujeres en todos los puestos de liderazgo es un mal endémico que aún está lejos de solucionarse. En España apenas el 20% de los directivos de las grandes empresas son mujeres. Desde 1985 la Ley Electoral obliga a que los candidatos de uno u otro sexo no podrán estar representados en menos de un 40%. El objetivo de la paridad electoral era romper con la desigualdad de género en los órganos de representación democrática. Sin embargo, no todos los partidos aplican la paridad de la misma manera en sus listas electorales.

En la circunscripción de Madrid el número de escaños a elegir para el Congreso de los diputados el 26 de junio son 36. Tanto Unidos Podemos como el PSOE presentarán listas cremallera, es decir, tendrán el mismo número de candidatos por cada sexo ocupando puestos alternos. Según la encuesta del CIS, Unidos Podemos obtendría diez diputados y el PSOE, seis. En ambos casos el 50% de los candidatos elegidos serían mujeres.

En el caso del Partido Popular y Ciudadanos el número de mujeres en sus candidaturas no ocupan puestos alternos ni la mitad del número de los puestos de la lista. En ambos partidos hay más candidatos que candidatas en los puestos de salida, pero destaca especialmente la composición de las listas de Ciudadanos que otorgaría el 75% de las actas de diputado a hombres. Si el sondeo del CIS se cumpliera, tan solo 2 de los 8 diputados de Ciudadanos elegidos serían mujeres
.

Tras el puesto número 8, los puestos 9 y 10 son mujeres. Todo apunta a que ocupan esos puestos porque ninguna encuesta les da un resultado que les permita conseguir más de ocho escaños. Ciudadanos cumple de una manera tramposa la paridad electoral y relega a las mujeres a puestos de relleno, pese a ser el 50% de la sociedad española.

Entre las dos diputadas de Ciudadanos destaca Marta Rivera de la Cruz, número tres de Ciudadanos por la lista de Madrid, y conocida por su papel en el debate electoral de TVE diciembre donde se puso en contra de la Ley de Violencia de Género, pese a ser la única mujer interviniente. Sus argumentos se basaban en comparar los asesinatos de hombres a mujeres como aquellos de mujeres a hombres, pese a ser estos últimos prácticamente inexistentes.



El PP obtendría doce diputados, siendo cinco mujeres. Recopilando todos los datos, 15 de los 38 diputados elegidos por Madrid serían mujeres. Únicamente el 39,5% de los diputados serían mujeres y el parlamento nacional volvería a reflejar una clara desigualdad política y social.


martes, 14 de junio de 2016

13J: Un debate electoral que olía a cerrado

Reconozco que vi el debate dando cabezadas. Me pareció pesado desde el inicio del segundo bloque. Los candidatos se limitaron a pasar el trámite, intentando salir indemnes. La puesta en escena invitaba menos al careo que sí se dio en el anterior debate para las elecciones de diciembre. No hubo grandes conatos inesperados. En esta ocasión se notaba que los propios partidos políticos no habían dejado rienda suelta a los periodistas para organizar el debate. Todo estaba demasiado pautado y los discursos mitineros predominaron en un cara a cara que se convirtió en una sucesión de monólogos.


La novedad en este debate era la presencia de Mariano Rajoy. Pese a su alergia a aparecer en público, salvó los muebles en casi todas las ocasiones erigiéndose como el héroe nacional que había salvado el país tras la herencia recibida. No fue por méritos propios, sino por deméritos del resto. Pese a agarrarse a los datos económicos y sociales que le interesaba utilizar, no hubo ningún candidato que se atreviera a decirle que saliese a la calle para ver cómo es la verdadera situación del país. Tan solo en corrupción el candidato del Partido Popular estuvo más nervioso, especialmente frente a Albert Rivera.

El enganche dialéctico en materia de corrupción entre Rajoy y Sánchez evidenció de nuevo el poco trasfondo del discurso de los dos partidos clásicos. El candidato del PSOE se quedó en una posición de atasco desde el inicio del debate. Sus acusaciones reiteradas a Pablo Iglesias de no haber votado a favor de un gobierno del PSOE se convirtieron en repetitivas. 

El candidato de Unidos Podemos no quiso entrar en el juego de Pedro Sánchez. Toda su estrategia se basaba en olvidarse de Sánchez y centrar sus ataques en el actual presidente del gobierno. Su objetivo era polarizar el debate entre una derecha liderada por el PP y una izquierda liderada por Podemos. Logró que la mayoría de sus ataques fueran hacia sus máximos enemigos ideológicos, PP y Ciudadanos.

Albert Rivera le hizo parte del trabajo contra Podemos a Mariano Rajoy. Sus ataques a Iglesias se basaron en comparar su programa electoral con Grecia y Venezuela. Se mostró altivo en todo momento frente al resto de los oponentes, salvo con Pedro Sánchez, con el que parecía haber pactado un acuerdo de respeto mutuo. Sus intervenciones denotaban una clara bajeza intelectual y no fue capaz de presentar sus propuestas de una manera convincente.

La cautela de los cuatro candidatos se sumó a la organización demasiado anticuada del debate electoral. El decorado parecía estar sacado de los ochenta, con unos atriles que parecían los paneles de mando de una nave espacial y una música de apertura estridente. La coordinación entre los tres moderadores resultó demasiado ineficiente. No unificaron criterios y en cada momento del debate se moderaba de manera distinta. Resultó inoperante que hubiera tres moderadores para solo cuatro intervinientes.

El debate se pareció demasiado a los debates del bipartidismo de los últimos cuarenta años. La institucionalización de los nuevos partidos ha hecho mella en el segundo debate a cuatro en la historia de la democracia y presentan la duda sobre si será posible recuperar la frescura del primero.

lunes, 13 de junio de 2016

La cabeza bien alta frente al radicalismo homófobo

En junio del año pasado el matrimonio igualitario se legalizaba en todo Estados Unidos. En junio de 1969 se producían los disturbios de Stonewall, que constituyeron el inicio del activismo en favor de los derechos de homosexuales, bisexuales y transexuales. Desgraciadamente, este junio de 2016 se ha convertido en el mes más negro de la historia reciente de los LGTB norteamericanos.


La mayor matanza terrorista en suelo estadounidense desde el 11S ha sido extremadamente rudimentaria. El asesino compró sus armas legalmente sin ningún tipo de restricción y con gran facilidad pudo entrar al local. Seguramente es muy difícil controlar a una persona tan desnortada el propio padre ha declarado que se enfadó mucho hacía dos meses por "ver a dos hombres besándose" , pero sí es posible no permitir que cualquiera tenga acceso fácil a un fusil de asalto y no cometa un asesinato masivo.

Pese a cometer el atentado en nombre de Dáesh, las personas de su entorno no lo definían como una persona extremadamente religiosa. Sin embargo, sí pegaba a su exesposa y era una persona inestable que expresaba públicamente su odio contra los judíos, las mujeres y los homosexuales. Es decir, se ha acogido a la utilización extremista de una religión por parte de un grupo terrorista para justificar sus crímenes.

A diario Dáesh cuelga homosexuales por ser diferentes a la mayoría. Hipócritamente se creen capaces de imponer por medio de la sangre una férrea moral cuando sus ejércitos y líderes violan sistemáticamente a mujeres y niñas. Los cincuenta asesinados se suman a una larga lista de víctimas del extremismo de distintas religiones durante siglos. Desgraciadamente no será el último crimen homófobo que se cometa.
 
Sin embargo, tanto Dáesh como el artífice de esta barbarie deben tener claro que ningún terreno conquistado en materia de derechos se va a ceder. Las libertades y los derechos afectivo-sexuales no son negociables. En su camino del miedo por derribar los logros legítimamente conseguidos por los hombres y mujeres LGTB nos tendrán en frente a muchos para decirles alto y claro que No Pasarán.

jueves, 29 de octubre de 2015

Las Malvinas de Rajoy

En abril de 1982, el ejército argentino ocupó unas pequeñas islas cuya soberanía se encontraba bajo la autoridad del Imperio Británico. Las probabilidades de victoria eran altas, la metrópoli se encontraba a miles de kilómetros de distancia y tenía los suficientes problemas como para no preocuparse de un diminuto archipiélago. La Royal Navy había corrido mejores tiempos, los recortes también habían llegado al ejército y los buques más cercanos estaban lo suficientemente lejos. Nada daba a entender que esta operación supusiese la tumba de la dictadura argentina.

Al otro lado del Atlántico, se encontraba Margaret Thatcher. El desempleo en su país era alto y su partido se derrumbaba en las encuestas. De repente, le comunican que las Malvinas han sido tomadas por los argentinos. Seguramente, cuando se lo dijeron no sabía ni situarlas en el mapa. Eso era lo menos importante. El rédito político que podía sacar estaba por encima de todo.
Fueron dos meses de combate hasta que se impuso la victoria de los británicos sobre Argentina. Un país gastó millones para mantener unos cuantos islotes con un par de millar de habitantes. Al ver el inicio de la contienda se podría considerar una locura, pero el desenlace se podría definir como una precampaña electoral exitosa. Un año después, Margaret Thatcher revalidó su mandato con mayoría absoluta. Su “hazaña” militar encendió los sentimientos patrióticos de los votantes, que volvieron a confiar en ella. Ella les correspondió como su corazoncito neoliberal le ordenaba, privatizando todo lo que se podía privatizar, incluyendo el sistema nacional de salud, y dejando los derechos laborales por los suelos.

En España, puede pasar que a Mariano Rajoy le toque la lotería de Navidad. La aprobación en el parlamento catalán de una declaración unilateral de independencia puede ser una oportunidad para que el Partido Popular se mantenga en el poder. Su electorado habitual, y muchos indecisos, se dejan conmover si se enarbolan banderas, aunque no se sepa muy bien en qué sentido. La mano dura en asuntos territoriales puede llevar a la amnesia de cuatro años con una alta tasa de desempleo, pobreza y desprotección social. La corrupción también se perdona.


Ojalá me equivocara y de una vez hubiera diálogo para abordar el asunto más importante que ha habido en la política española en los últimos treinta años. Sin embargo, parece que el objetivo no es tirar de democracia, sino demostrar quién es más bravo. 

sábado, 26 de septiembre de 2015

Sobre Cataluña y su campaña electoral


Se ha criticado hasta la saciedad el bajo nivel de los debates y discursos en esta jornada electoral catalana. Por la parte del gobierno español y cierta parte de los partidos opositores al independentismo, se ha incentivado el discurso del miedo basado en amenazas de lo que le pasaría a una Cataluña independiente. Por la parte independentista, se ha ido a un discurso frívolo y muy sentimentalista en el que han enarbolado la bandera de la independencia como el medicamento que curará todos los problemas de los catalanes.

Aun con todo, esta jornada electoral autonómica ha sido la que ha tenido mayor implicación de los líderes nacionales de todos los partidos, que durante dos semanas no se han movido de Cataluña para acompañar a sus respectivos candidatos. Es llamativo ver cómo al final el independentismo ha marcado el sentido electoral de los comicios. Al principio, los partidos anti-independencia negaron el carácter plebiscitario de estas elecciones que ERC, CDC y la CUP le otorgaban. No obstante, una vez dentro de la campaña, incluso el propio PP ha entrado en el juego de los independentistas y ha hablado de la necesidad de votar a partidos unionistas para que Cataluña no se separe.

La polarización de las elecciones en dos grandes frentes, han dejado fuera del discurso a aquellos que apuestan por una tercera vía, PSC y Catalunya Sí que es pot. Seguramente los miembros de Catalunya Sí que es pot han sido los que con mayor ansia estaban esperando el fin de la campaña electoral. Su intención de voto ha ido decreciendo cuanto más se iban acercando las elecciones. Antes del verano aparecían como segunda fuerza política, ahora las encuestas le dan un tercer puesto con un escaso 12%, poco más de dos puntos respecto a lo que consiguió ICV-EUiA en solitario en las anteriores elecciones. Se han quedado fuera de esta división del discurso y tampoco parece que Pablo Iglesias haya leído muy bien el parecer de la sociedad catalana. Resulta paradójico cómo Podemos en Cataluña haya accedido a hacer una sopa de siglas con Iniciativa per Catalunya e Izquierda Unida, método que habían criticado hasta la saciedad anteriormente; y que parece que lo han querido reflejar con el nombre de la candidatura, que da pereza de tan solo pensar en pronunciarlo. Podrían haber puesto a una persona carismática para combatir lo anterior, pero a cambio han puesto a Luis Rabell, persona desconocida y que ,por lo tanto, no atrae votos. Por falta de interés o exceso de confianza, los de Pablo Iglesias y Alberto Garzón se han quedado en tal situación que no tienen ni asegurado el tercer puesto, en clara disputa con el PSC de Miquel Iceta.

El frente secesionista (JxSí-CUP) y el frente unionista más centralista (C’s-PP) son los grandes beneficiados de esta división. Una división que va más allá de lo político y que en el palco del ayuntamiento de Barcelona durante su día grande se pudo ver con la disputa ridícula entre una estelada y una rojigualda. Los catalanes conforman una sociedad con alto nivel de desempleo y que ha padecido muchos recortes por parte de los que ahora les dicen que eso es problema de no ser independientes. Parece que todo se queda reducido a una guerra de banderas que no aportan nada más que ruido.

viernes, 31 de julio de 2015

Limpiando Cataluña


En tiempos de sequía hay que encontrar agua donde sea y el Partido Popular tiene la garganta demasiado seca como para poder entender que entre el excremento no se puede encontrar agua, pero ante la desesperación y su  falta de escrúpulos habitual, prefieren buscar entre nauseabundos olores al candidato catalán perfecto.

Ese candidato no es otro que Xavier García Albiol. El ex alcalde de Badalona que inundó de miedo las calles de su municipio ante los extranjeros y que llegó a la alcaldía con un discurso de odio contra los extranjeros, culpándoles de sumir al municipio en la inseguridad . Le molestaba los actos del Ramadán y lo llegó a prohibir, pero que no tenía nada en contra de la Semana Santa. Los rumanos para él no eran más que delincuentes y “una plaga” que venía a quitarle al resto de ciudadanos las ayudas y subvenciones.
No  es de extrañar  que cinco partidos distintos (Entre ellos Convergéncia) se pusieran de acuerdo tras las elecciones para echarle de la alcaldía e intentar borrar de la ciudad su fétida huella.

Ahora el PP apuesta por él para las elecciones catalanas. La misión parece ser la de “Limpiar Cataluña” no solo de inmigrantes, sino también de independentistas y de la Malvada Izquierda que se postula como segunda fuerza política según varias encuestas.
 García Albiol no defiende ningún frente por la unidad, su pestilente xenofobia y su política en Badalona muestra que le han puesto como el mejor hombre para  convertirse en  instaurador de un estado policial que el PP añora en Cataluña para no tener que dialogar y entender el pluralismo de las periferias.  


Señores del PP, límpiense las manos bien, van a necesitar mucho jabón tras estar tanto tiempo en el baño creando a su candidato.

viernes, 27 de marzo de 2015

Si cada voto valiera lo mismo: Elecciones Andaluzas 2015

Menos en las elecciones europeas y en las elecciones municipales, en el resto de las elecciones (Autonómicas y Generales que son las elecciones más importantes del país) los partidos más grandes, PP y PSOE, se benefician de un sistema electoral bastante injusto.


Ello ha beneficiado en estas elecciones del 22 de marzo de 2015 increíblemente a Susana Díaz, pese a haber obtenido 100.000 votos menos que lo que sacó su partido en los anteriores comicios y pese a haber votado 141.132 personas más.


Es verdad que esto es culpa del sistema electoral, pero no por ello de la Ley D’Hont, a la que le suelen atribuir la culpa de todo, sino al sistema de circunscripciones que provoca que el voto de cada persona no valga lo mismo, sino que el valor de su voto se quede muy condicionado a donde viva, teniendo más posibilidades de que su voto tenga representación si vive en una circunscripción con mucha población y bastantes menos si vive en alguna con una representación reducida.
Con 8 circunscripciones como es el caso de Andalucía, es muy fácil que la pluralidad de lo votado no quede debidamente representado y que se aparte a partidos que han tenido menos votos (Podemos, Ciudadanos e IU).

El bipartidismo se frota las manos con un sistema electoral como el actual, les permite que el votante perciba con mucha menos facilidad el cambio de voto y con ello intentan que se resignen a votar a los dos partidos grandes o bien a abstenerse.


El bipartidismo se queda sobrerreprentado, acumulando ochenta actas de las 109 del parlamento andaluz, es decir, un 73% del total del parlamento cuando apenas alcanzan el 61% de lo escrutado. Es innegable que el bipartidismo existe y los resultados de estas elecciones resalta que muchos están lejos de alcanzar el cielo por asalto, pero es una representación absolutamente desproporcionada.

Si en vez de 8 circunscripciones, hubiera sólo una, sin trastocar nada más de la ley electoral, los resultados se adaptarían mejor a la realidad social. Susana Díaz, pese a haberse comprometido su partido con IU a cambiar, no abrió el melón de una necesaria reforma electoral. 


Con una única circunscripción, la cual parece la mejor medida y no trastocaría la representación de ningún territorio al hablar de una única región, esta situación se revocaría. PP y PSOE pasarían a tener 73 diputados y su resultado se ajustaría mejor a lo votado, mientras que los otros tres partidos de la cámara ganarían esos siete diputados y quedarían debidamente representados, ganando tanto Podemos como Ciudadanos dos diputados más y permitiría a Izquierda Unida, que por haber sido desgraciadamente el partido con representación menos votado ha sido el más damnificado por la ley electoral, pasaría de 5 diputados a 8. Ésta sería una manera de que la representación en el Parlamento Andaluz fuera mucho más parecida a lo que la gente quiso decidir en las urnas.

sábado, 21 de marzo de 2015

Transformar Madrid, transformar Alcalá

Madrid, la región donde he nacido y me he criado ha sido el gran feudo del PP. El lugar donde se ha alcanzado la máxima expresión del neoliberalismo, donde las concesiones a empresarios de lo de todos les ha sido regalado por Esperanza Aguirre y su grupo de secuaces, medrando en lo de todos, convirtiendo la educación en un lujo, privatizando la sanidad y usando dinero público para obras faraónicas.

Allá donde el Partido Popular ha gobernado ha instado la misma política. Alcalá de Henares ha sido la prolongación municipal del mal generado desde la Puerta del Sol. Favoreciendo en todos los terrenos a los suyos y gobernando a golpe de intereses. Si bien en la comunidad no recuerdo otra cosa que no sea PP, en Alcalá recuerdo muy bien cuando entró el PP a gobernar (Y no llegaría a tener los 10 años). En el casco histórico había unos bolardos mecánicos que solo dejaban entrar a vecinos y autobuses para poder preservar el patrimonio de la ciudad y también de la humanidad. El gobierno del entonces nuevo alcalde Bartolomé González decidió ya no usar esos bolardos, pero también decidió que nunca más lo volvieran a usar otros. Por encima de esos bolardos echaron cemento para que a nadie se le ocurriera volver a usarlos.

Eso podría definir la política de la derecha de este país en todos los sentidos, echar cemento por encima de todo, ya sea para cargarse unos bolardos, la educación o los derechos de la gente. Han intentado de todas las maneras destruir todo lo que con tanto esfuerzo se consiguió mediante la lucha de varias generaciones para intentar que no nos podamos reconstruir como pueblo.  Pero pese a los duros golpes que nos han dado, nada es irreversible y Madrid y sus pueblos deben ser reconquistadas para la mayoría social y lo puede llegar a ser, siempre que sea desde la izquierda.

La remunicipalización de servicios, los alquileres sociales, las moratorias de desahucios o los planes de reindustrialización no han sido propuestas elaboradas ni por la derecha, ni por los que dicen ser de izquierdas pero que traicionaron a su ideología y pactarían con reaccionarios por una alcaldía, ni por los “Ni izquierdas, ni derechas” con mensajes ambiguos. Han sido propuestas elaboradas y llevadas antes que nadie por Izquierda Unida. Y por ello, son políticas de izquierdas que no hay que maquillar y no decir de dónde provienen.

Un programa de izquierdas serio y creíble no es algo que se haga de la noche a la mañana, es fruto de muchos años de elaboración viendo la continua mala praxis del clan de los Populares y generando una alternativa que genere lugares dignos donde vivir. No sólo es Pan, trabajo y techo, también es Zulemas frente a Alboradas, transparencia frente a áticos en Marbella, libertad de expresión frente a Telemadrid y políticas sociales frente a juras de banderas.


Se necesitará mucho pico y pala para levantar todo el cemento que han echado por encima, pero este 24 de mayo tiene que ser el principio para construir una sociedad mejor, más libre y con muchos más derechos. Para ello es indispensable el giro a la izquierda de una Madrid y un Alcalá para que de una vez por todas, ese 99% de la gente que sufrimos la crisis comencemos a ver de vuelta lo que nos quitaron por medio de concursos y recortes, pero que nunca dejó de ser nuestro.

domingo, 11 de enero de 2015

Crisis del laicismo



El laicismo parece que ha desaparecido del imaginario del cambio que algunos claudican, que bajo mi manera de ver tiene más de parche que de cambio. El PSOE, pese a que en terreno de oposición siempre lo saque para intentar captar algún voto, hace mucho abandonó la causa de un estado separado de la Iglesia Católica y que no actúe como su principal acreedor.

Podemos en su programa de las elecciones europeas apostaba por políticas "que asegurasen la laicidad y una verdadera separación Iglesia-Estado", pero parece que ello se quedó en papel mojado y no denunciaron que el Papa fuera a dar el sermón en el parlamento Europeo, tal y como sí hizo Izquierda Unida, sino que se quedaron a verle. Incluso Pablo Iglesias, aplaudió eufóricamente al pontífice y se puso a alabarle en las redes sociales. Palabras huecas que aplaudía alguien que se podría acordar de que este individuo sigue manteniendo a seres como Reig Plá en sus poltronas que solamente abren la boca solo sea para meterse contra homosexuales y mujeres, y callan cuando el modelo económico vigente ha llevado a mucha gente a no poder asegurar a sus hijos un techo y un plato.

No existe Iglesia de los Pobres, esa iglesia no tiene absolutamente que ver con la oficial. La iglesia que tan solo destina un 2% a Cáritas, su única institución útil, no tiene nada que ver con lo que pueda decir un Papa, pues tiene que demostrar las cosas, no tan solo tener un discurso adornado que no lleva a ningún cambio profundo.

Incluso si se viera un cambio profundo tanto en la conferencia episcopal como para que fuera respetable, las relaciones entre el Estado y el catolicismo o cualquier otra religión deberían ser meramente tributarias como la que puede tener cualquier empresa privada cuando debe rendir cuentas con el fisco.

Es verdad que Bergoglio se ha sabido vender ante la mayoría de una población europea cada vez menos devota. Su simple cambio en el discurso y aparente abandono del odio contra la homosexualidad o el aborto (Solo aparentes, ya que en palabras del propio Papa, el Vaticano sigue estando en contra de lo mismo, pero "no puede monopolizar el discurso") le ha valido ser bien visto por muchos.

No obstante, no hay que olvidar que este Papa tiene un oscuro pasado con la dictadura argentina de Videla, por el cual ha tenido que incluso testificar en tribunales. Es el arzobispo que arremetía contra la ley de matrimonio igualitario en Argentina y llamaba a la gente a salir a la calle para protestar en contra, que en resumen no mostraba un perfil muy distinto al que puede tener Rouco Varela.

Se podría decir que es un lobo con piel de cordero, que lo único que ha entendido bien es que el Vaticano debe cambiar el discurso para seguir siendo atrayente, pero sin cambiar las formas. 
Ante ésto, hay partes de la sociedad que se están rindiendo y con ella la mayoría de los partidos políticos que se autoproclaman como laicistas.

En un país donde siempre se ha estado bajo el yugo de la religión no habría que olvidar todo lo que ha supuesto estas relaciones tan estrechas de los gobiernos con el país. Este año seguirá habiendo una cantidad de dinero difícilmente cuantificable para que se imparta religión católica en escuelas públicas ,y teóricamente laicas, y más de 13 millones de euros se van al mes directamente a manos de la Conferencia Episcopal.
Estamos en una crisis de valores, no de los supuestos valores que da un libro de hace 2000 años, sino de una crisis de valores verdadera, la cual se resume en mirar hacia otro lado cuando casi cuatro de cada diez niños se encuentran en situación de pobreza mientras se subvenciona la riqueza y ostentación de unos predicadores enclaustrados en sus catedrales.

domingo, 9 de noviembre de 2014

El miedo a ser de izquierdas

No lo voy a negar, nunca me he fiado de aquel político que no ha dicho de lo que es, sino que ha intentado posicionarse de una manera abstracta en el tablero político. Era el año 2007 y surgió Rosa Díez, quien dejó de ser del ala progre del PSOE, donde afirmaba incluso que se cambiaría la constitución si algún día la sociedad vasca apostaba por decidir sobre la independencia, a liderar un proyecto político que se metía con las autonomías catalanas y vascas para captar voto fácil. UPyD proclamaba la democratización de las instituciones mientras que en su propio partido se ha visto que la libertad de opinión de su militancia acaba cuando a su lideresa no le empieza a gustar lo que escucha. Además, se jactaba de liderar un partido que no era “Ni de Izquierdas ni de derechas”. Su carácter reaccionario pronto floreció y lo que muchos decíamos, comenzó a ser una evidencia, estaba allí para ocupar silla sin ningún programa de gobierno.

En el año 2014 ha salido Pablo Iglesias, conocido hasta el momento en las tertulias de la televisión y por ser el profesor de Ciencias Políticas.  Defendía lo que no se había defendido jamás en televisión, se hablaban de temas criminalizados por los medios de comunicación, véase Venezuela, y él luchaba contra esas imposiciones de pensamiento que los poderes fácticos habían convenido implantar.

En enero del mismo año, surge Podemos, una nueva organización política liderada por él mismo y el 25 de mayo obtienen 5 eurodiputados. A partir de la campaña y de lo que vino después, su mensaje cambió e intentó dar otras connotaciones a su discurso que eludían algunas cosas que antes no dudaba en defender.
Estoy seguro que los líderes de Podemos tampoco se creían el transversalismo de Rosa Díez, pero ellos, sin embargo, han cedido a definirse de una manera parecida, pese a ser bastante distintos. Según ellos, se sitúan en un plano político “por encima de la derecha o la izquierda”. Curioso cuando tienen en su programa político tienen elementos que han llevado a cabo tan solo gobiernos de Izquierda, tales como Venezuela, Bolivia o Argentina en la nacionalización de sectores estratégicos, o Ecuador en la renegociación de la deuda. Además, son medidas que están presentes en los partidos que componen el grupo parlamentario de Izquierda Unitaria Europea, donde curiosamente es la coalición en la que los eurodiputados de Podemos se encuentran.

Todo lleva a indicar que no es algo más que discursivo, que no tiene que ver con lo que realmente son. No obstante, choca que no quieran identificarse con la Izquierda pese a que en la práctica lo sean. ¿Por qué convertir en un tabú ser de izquierdas o ligarse con ideologías de Izquierda? Si vamos a definir qué significa Izquierda, nos tendríamos que ir al 1789, cuando en París la Asamblea Nacional constituyente se estableció que los más reaccionarios a cualquier cambio y firmes defensores del absolutismo monárquico, se sentaban en los puestos a la derecha de la cámara y en la izquierda se sentarían los más progresistas,  que defendían a las clases populares y que, tras la fuga de Luis XVI dos años después, se declararían republicanos.
Es decir, quien defiende el statu quo y el poder de las clases dominantes son de derechas y quien defiende el progreso y la equidad social son de izquierdas. Por lo tanto, no veo problema en decir que son de izquierdas, estaría claro que es lo que son. Si le dijese a Pablo Iglesias que Podemos no es progresista, seguramente le sentiría mal, como sería lógico. Pero si es progresista y no es de izquierdas, ¿no es contraproducente?

Se sabe que todo lo que sale por sus bocas suele estar muy estudiado y pautado. Muchos de sus grandes líderes son politólogos y todo pasa por análisis y manejo de encuestas. Está claro que para ellos mientras que Casta es un elemento que no puede faltar en ninguno de sus discursos, Izquierda es una palabra tabú. No entiendo por qué deben evitar decir que son de Izquierdas. No es algo malo y la gente se suele definir en un punto del marco ideológico.

Y si todo lo tienen tan estudiado, lo lógico es que evitar meterse dentro del espectro ideológico corresponda a que así lo dan los estudios, pero no parece que suceda así en el CIS. Según la encuesta del CIS de Septiembre[1], el 60% de los españoles se situaría a la izquierda (Entre casillas 1 y 5), el 19% de derechas y el 21% ni sabe ni contesta, por lo que se podría decir que el 80% de personas se adscribe dentro de estos extremos.

Por lo tanto, no entiendo qué sentido puede tener esta abstracción discursiva. Al fin y al cabo, todo le posiciona en la Izquierda, son ellos mismos los únicos que no se posicionan. Algo tan aparentemente nimio es muy importante, porque se puede ganar, pero ello no implica que tus ideas ganen. Es decir, si se ha marcado que asociarse con la Izquierda y determinados ideales asociados está prohibido, cómo se puede convencer a la gente de que lo que tú propones es lo mejor si no le has dado material para poder entender los procesos, que no tienen por qué ser siempre fáciles, para conseguir lo que se propone. Si en un discurso se percibe humo, siempre existe el riesgo de que tus seguidores se conviertan en lo mismo.







lunes, 13 de octubre de 2014

Cataluña, Canarias y consultas populares







Aunque la agenda informativa de los últimos días responde a otras cosas, no creo que haya que olvidar el resto de asuntos tan presentes en la actualidad de este país/estado/nación de naciones. Quería hablar de Cataluña y Canarias.
Zonas de prospección de petróleo autorizadas en Canarias (El País)
Como sabemos, Cataluña y Canarias tienen mucho en común. En ambos territorios hay costa, los dos pertenecen a España y la mayor coincidencia, mientras que Cataluña da al mediterráneo, las Islas Canarias están en pleno atlántico. Vale, lo reconozco, no tienen nada que ver. Pero en algo sí se parecen, en las ultimas semanas han sido enemigos del gobierno central. Cataluña quiere hacer la consulta sobre su independencia (o no) del estado español el 11 de noviembre. Rajoy salió en el plasma diciendo que esta vez habría que respetar la constitución, porque unos en su día ,y ya en su mayoría no presentes entre nosotros, votaron la actual constitución. Como sabemos esta gente del PP es muy mística —sobre todo en materia de empleo— y si un ministro de Franco como Fraga votó a favor de una constitución con muchos agujeros y picarescas, habrá que mantenerla intacta en el altar, pese a que el tiempo pase y las necesidades de la personas varíen.
Mientras tanto, Canarias también se las ha visto con la negativa del gobierno en otro asunto, el de las prospecciones petrolíferas. El Estado Central está obsesionado en que Repsol tenga todas las facilidades posibles para buscar petróleo, si es que lo hay, por la zona marítima cercana a Canarias. Les da igual que afecte a la fauna marítima de las islas ni el impacto negativo que tendría en el turismo, principal eje económico del archipiélago. Todos los partidos de Canarias, excepto el PP, se han opuesto a tal locura y mucha gente, organizaciones y movimientos sociales han salido a la calle en protesta. Parece además que el PP está en trámites para rechazar también la consulta canaria, lo cual sería poner una mordaza en la boca a los canarios.

Es pintoresco que para situaciones tan distintas se aplique la misma vara de medir. A grandísimos rasgos y simplificando las situaciones hasta la saciedad, se puede decir que se quiere hacer una consulta no vinculante a los habitantes de ambos territorios para saber lo que piensan sobre un tema que es vox populi en sus territorios.

En ambos casos, la respuesta del gobierno ha sido parecida y ,en vez de argumentar y fomentar el debate, lo cual sería propio de todo estado de derecho, prefieren culpar y tildar de ilegal aquéllo que no les gusta. Me produjo urticaria que el ministro de Industria, energía y turismo tildara de no legal que se preguntase a sus paisanos sobre un tema con tantas sombras como las prospecciones de Repsol.
Relacionar dos temas tan dispares por parte del gobierno me llevan a la misma conclusión. No importa el fondo ni el contexto, lo que importa es que la gente no decida. El problema no está en que las personas pensemos, sino en que decidamos por nosotros mismos. Estamos en una época negra en lo referente a libertades democráticas, pues la derecha reaccionaria de este país se creyó que les bastaba con que votáramos cada cuatro años para que en esos intervalos pudieran hacer despoticamente lo que quisieran, independientemente de lo que pensemos la gente y del programa electoral con el que se presentaran a las elecciones.

Mientras tanto defenderán que el 80% de los catalanes que quieran votar no voten ,porque a sus seguidores y mantenedores no les gustan, y que los canarios no puedan decidir sobre si poner en peligro exponencial sus recursos naturales, porque si algún día dejan la política quieren acomodarse en un buen consejo de administración. A esta gentuza, a éstos que harán lo posible con tal de defender al establishment al que pertenecen y donde se quieren perpetuar.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Los Sin Historia

Eran un conjunto de seres con capacidad para pensar, pero no para crear. Un día pasó algo inimaginable que no les permitían saber quiénes eran o de donde venían. Tan solo había unos pocos afortunados que recordaban todo. Para ellos fue duro perder a familiares y amigos, el completo olvido dolía más que la muerte.
Todos los recuerdos que creaban, los perdían al caer la noche. Nada quedaba en sus cabezas por la mañana y ello hizo que aquellos que recordaban se uniesen, pues su compasión por aquellos se había transformado en desesperación y odio al ver que día tras día seguían imbuidos en sus pantanos mentales.
Los que recordaban, se comenzaron a llamar los entes y a los que no recordaban, comenzaron a llamarles los sin historia. Los entes comenzaron a someter a los sin historia, creando una sociedad totalmente feudal, donde los sin historia se convirtieron en meros siervos. Cada día que los sin historia se despertaban, todo era nuevo para ellos, pero tenían que salir a trabajar a fábricas, campos... lugares donde allí los entes habían establecido que deberían estar. Nadie les explicaba nada, los duros látigos de los entes responsables de ellos hacían que simplemente hicieran lo que se les pedía.
Los entes, sin embargo, se permitían vivir sin muchas responsabilidades, teniendo como única preocupación que los sin historia trabajasen para mantenerlos.

Pasaron varias generaciones y la dictadura impuesta cada vez era más represiva. Los entes estaban muy desarrollados, su esperanza de vida era tres veces superior a la de los sin historia, vivían en una sociedad totalmente tecnológica y sus preocupaciones eran ínfimas. Incluso dejaron de ser "domadores" y fueron máquinas con descargas eléctricas en vez de látigos quienes controlaban el trabajo y comportamiento de los sin historia.
Desde cámaras seguían vigilando todo lo que hacían. Eran capaces de controlar sus palpitaciones e incluso de saber si los estímulos cerebrales resultaban ser como los suyos, es decir, si podían descubrir si alguno de ellos comenzaba a tener memoria. Si veían que alguno comenzaba a almacenar recuerdos, lo recogían a media noche y lo llevaban a un quirófano, donde le inyectaban un ponzoña para que abandonara el mundo. 

Hubo un momento en el que se dieron cuenta de algo que nunca antes había pasado. Los sin historia comenzaban a hablar y si hablaban era porque habían vuelto a recordar. Recordaban palabras y habían establecido su propio lenguaje. No era posible, los sistemas no habían alertado de que todos hubieran comenzado a recordar. Los entes estaban temerosos, ¿estarían hablando de hacer la revolución contra quienes les mantenían allí encerrados? Pensaron en matarlos, pero era una solución inviable. Si les mataban, nadie habría para cultivar o para dar de comer al ganado. Incluso en su muerte se aprovechaban de ellos, pues les vaciaban por dentro, sacándoles todos los órganos para luego reimplantárselos a los entes enfermos.

Durante siglos se habían aprovechado de ellos y ahora no sabían cómo responderían sus esclavos. El miedo les inundaba. Cuadriplicaban en número a los entes y por muchas armas que tuvieran, no dejaban de ser una minoría, que además de ser minoría, sería odiada y su principal enemigo. Los que un día perdieron lo que fueron, ahora volvían a construirse como personas y algún día volverían a escribir su propia historia. 

domingo, 14 de septiembre de 2014

Definamos Populismo



El 25 de mayo cambiaron muchas cosas y el miedo parece que cambió de bando. El nerviosismo en el bipartidismo está claro, sobre todo en las filas del PSOE, donde ven que su voto se va a otras formaciones y que no se queda en la abstención, a esperas de otra refundación "socialista" que no deja de ser un cambio de caras.


Cuando Pedro Sánchez, el nuevo secretario general del PSOE (No, no era Rubalcaba con peluca) no habla de Podemos, sino que habla de Populismos, intenta hacer lo que han hecho varios dirigentes de su partido históricamente con Izquierda Unida y siguen haciendo, ridiculizar sus ideas e intentar meter miedo para que la gente no les vote.

Aun con todas las horas de televisión que tiene garantizadas Pedro Sánchez por ser líder del PSOE, no puede juzgar a nadie de populismo.
Entiendo como populismo aquella actitud de prometer algo que luego no puedes cometer y llama la atención que sea su partido el que históricamente ha sido el que ha prometido todo lo que se le ha ocurrido a la gente para luego no cumplir varios apéndices de sus programas electorales. 
¿Dónde están los 800€ de salario mínimo que prometió Zapatero? Seguramente en el mismo cajón donde guardó su promesa de estudiar seriamente el derecho a la eutanasia o la famosa reforma fiscal que haría que las principales empresas de este país no pagasen como máximo un 3% de sus beneficios en impuestos, tal y como acabó pasando. Es verdad que el precio de la vivienda bajó, pero cuando la gente ya no se lo podía permitir porque ya habían perdido sus empleos de no calidad, que estaban muchas veces sustentados en la burbuja inmobiliaria.

Populismo es lo que han hecho ellos mintiendo y prometiendo lo que no tenían la más mínima intención de realizar. Mentir lo han hecho los dos ya no tan grandes partidos de este país, dejando sus promesas en papel mojado y engañando a millones de personas que confiaban en ellos sus votos. Prometer tres millones y medio como hizo el portavoz del PP, González Pons, es una tomadura de pelo, tal y como es que todo el PP prometiera no tocar ni la sanidad ni la educación cuando han echado a cientos de miles de personas de las consultas y han permitido que miles de jóvenes no puedan permitirse ir a la universidad.

Quienes no pueden hablar de Populismos son ellos, porque son los verdaderos populistas de este país. Son aquéllos que no han tenido escrúpulos para engañar continuadamente a la sociedad.
Es difícil tildar de antidemócrata a alguien como Alberto Garzón por poner a más de uno en su lugar al pedir una consulta popular para elegir el modelo de estado que queremos los españoles y también es muy difícil tildar de populista a Izquierda Unida por apostar porque los gobernantes se sometan a revocatorios para que sea la ciudadanía la que les pueda echar si no cumplen su programa electoral.
Tampoco creo que ni Podemos como IU sean populistas al apostar por un estado en el que paguen más sean los que más tienen. Es algo lógico pensarlo para alguien de a pie que no sea parte de uno de los líderes del actual régimen que están pensando más en qué les deparará la puerta giratoria que en satisfacer las necesidades de la gente.

Populistas son aquellos que no nos han dado lo que prometieron y que siguen rigiéndose por el designio de los mercados, en lugar de por el designio de las gentes que conforman este país.