viernes, 20 de julio de 2012
Siempre adelante
Recordar genera dolor, pero hay que intentar saber recordar. Hay que ver algunos episodios de nuestra vida no con cariño, sino como si fuese un traje de escaparate que puedes mirar, pero no tocar. Es normal que al ver ese traje, aunque ya lo veas bastante más desgastado que antes, sientas cierta nostalgia. Ese traje al final te ha podido quedar pequeño o grande, pero sabes que hubo un momento en el que te quedó genial y te sentiste como en una nube con él. Éso es lo bueno de todo, nada fue negro ni nada blanco pase el tiempo que pase.
Nadie paseó por tu vida sin ningún motivo, si reisteis, llorasteis o pasasteis momentos inolvidables sería porque el destino lo quiso así.
Sentir rabia es una sensación normal, pero el odio es un límite que hay que intentar evitar. Odiar no es ser egoista, no odiar sí que lo es. El odio ya implica acordarte mucho de esa persona, lo que quiere decir que al final estás viviendo en cierta parte por él. De lo pasado hay que sacar lo mejor y lo malo hay que tenerlo en cuenta para corregirlo en el futuro.
No soy de los que creen que se puede reiniciar una vida de cero sin pararse a deshacer sentimientos, pero hay que ser listo, mirar a la vida con la cabeza bien alta y tener claro que pase lo que pueda pasar seré siempre una persona fuerte que no tendrá miedo a levantarse.
viernes, 15 de junio de 2012
El semen no lo puso ella.
Ser joven, soltera y madre son tres factores que para el desarrollo de una persona pueden convertirse facilmente en lastres. Todo ésto son problemas, pero no lo son tanto si el padre de la criatura también está al lado de la madre, pero ésto no sucede siempre.
Muchos jóvenes padres se largan y se desentienden de todo. Ésto se asocia a que el chico era demasiado joven, inmaduro o que la situación le venía grande, excusas, que a mí me parecen vacías. Tanto juventud como inmadurez le afecta en estos casos tanto a la mujer como al hombre. El hombre que se comporta de tal manera es un indeseable y un malnacido. Lo que hace es huir de una situación a la que han llegado los dos. Tiene la misma responsabilidad tanto la que se ha abierto de piernas como quien la ha metido. El sexo es una cosa de dos y si sale algo de ello es responsabilidad de ambos. No se puede huir tras haberte dado una comilona e irte sin pagar. Tú también tienes que correr con los gastos de un bebé que caga, llora y mea, además de cuidarlo. Abandonas a una madre y a un niño para darte la vida, para seguir de cachondeo sin ninguna obligación como si tu semen no hubiese sido artífice de esa vida.
Pero lo que tengo que decir es que te desentiendas, es más cómodo, pero al final estoy seguro que toda esa gente que renunciais a ser padres al final os pasa factura. Porque aquél que hoy has abandonado mañana será adulto y te odiará, tú anciano y te arrepentirás, pero ya será demasiado tarde. Años de abandono no se solucionan con un café.
jueves, 14 de junio de 2012
Y que no nos reflejásemos en los espejos..
El "Yo" lo imponemos antes que cualquier otra cosa. La mayoría de nuestros objetivos son totalmente interesados. El éxito en nuestra vida implica una posición superior frente al resto en muchos campos, sobre todo en el profesional. Si alguien es el jefe de una gran empresa tiene centenares de subordinados bajo sus órdenes. Este éxito profesional se debe a que ,en teoría, la persona tiene mejores capacidades para ocupar un cargo de tanta importancia, pero también hay otra mucha gente con esas aptitudes. ¿Entonces por qué tiene que llevar esa persona la voz cantante sobre el resto de personas? Porque antes que él hubo otra persona, que movido también por sus intereses personalistas, estableció que el cumplimiento de objetivos por parte del sujeto individual era la mejor vía. Pero esta solución implica necesariamente que esos subordinados se encuentren sometidos y no tengan capacidad de decidir, pese a que puedan tener muy buenas ideas para el desarrollo de la empresa.
Toda esta situación es preocupantemente extrapolable al sistema político actual. En democracia existen diversos partidos políticos, de diversas ideologías. Además de que cada uno de estos partidos al final tan sólo representan los intereses de algunos y no de todos, también están organizados jerárquicamente. Secretario general o presidente son los puestos con mayor peso dentro de un partido político. Y esta persona, al final, es quien determina lo que defenderá la institución que representa.
Y como la democracia consiste en la elección de un gobernante y diputados por el ciudadano, al final alguno de estos líderes se convertirá en el "guía" del pueblo. Pero este guía puede establecer algunas buenas medidas, pero en la mayoría de los casos son medidas con intereses totalmente personalistas. El gobernante realiza acciones para un grupo reducido que le dió su voto y su apoyo y le permitió hacerse con el poder. Ésto explica que cuando elabora otras leyes que no les gusta a sus seguidores pierda el poder en beneficio de otro que ha sido a su vez apoyado por otros individuos y algunos seguidores del anterior gobernante que se desencantaron de éste.
En definitiva, esta sociedad y la mayor parte de la historia consiste en el triunfo de unas pocas personas, fruto de la desgracia de otros. Pero si aplicásemos la idea de no tener reflejo, ni sombra, que de nosotros no viésemos más que lo que nos permiten de forma natural nuestros ojos seguramente seríamos capaces de ser más solidarios. Lo que veríamos tan sólo sería a nuestros semejantes y nos preocuparíamos por ellos, ayudándoles que saliesen de la miseria. A su vez aquellos también querrían que nosotros dejasemos de ser desgraciados. Por lo que todos finalmente construiríamos una sociedad justa en la que no mandaría el que más gritase, sino todos de igual manera y con el mismo poder para llevar a la civilización hacia el bien común. Ésto es lo que ahora se reclama por parte de la sociedad, en esta situación de histeria colectiva, pero la pregunta es si los políticos dejarán de ser tan egocéntricos e inútiles y empezarán a buscar junto al resto del pueblo aquello que realmente nos beneficie a todos.
domingo, 9 de octubre de 2011
La historia de la noche y el día
Hace mucho tiempo cuando los hombres aún no habíamos pisado la tierra el mundo era un paraje de armonia en el que extraños seres pero afables vivían. Todos rendían culto a sus dos jóvenes diosas, Luz y Oscuridad. Estas dos diosas, que además eran hermanas, reinaban con justicia y sabiduría el planeta. Aunque su labor como soberanas las mantenía ocupadas la mayoría del tiempo, les gustaba salir de palacio y dar paseos por el Gran Bosque, donde disfrutaban del aire fresco y del magnífico paisaje que les otorgaba la fauna.
Las dos hermanas salieron al bosque un día para dedicarse a la caza de mariposas, afición que ambas compartían. A Luz le encantaban las mariposas blancas y amarillas, por lo cual se sentía afortunada, ya que el Gran bosque estaba repleto de ellas. Oscuridad sin embargo no lo tenía tan fácil debido a que sus mariposas preferidas eran las rojas grisáceas, poco comunes, y la mayoría de los días llegaba a casa sin haber encontrado ninguna, hecho que no la deprimía, ya que su hermana siempre compartía con ella sus mariposas, que aunque no fuesen sus favoritas servian de consuelo.
Pero afortunadamente hoy Oscuridad había divisado una mariposa roja grisácea revoloteando junto a ella, por lo que no dudó correr tras ella. El pequeño insecto no se quedaba quieto, y siguió su camino sin darse cuenta de la cazadora que llevaba detrás. Sin darse cuenta cada vez se había separado más de su hermana, adentrándose en el frondoso bosque y finalmente perdiéndose. Luz no tardó mucho en sentir la falta de su hermana y pese a llamarla a gritos durante más de una hora y quedarse afónica, Oscuridad no la escuchaba así que los alaridos resultaron ser inservibles. La muchacha no dudó en movilizar a toda la Guardia Real en busca de Oscuridad. Rodearon y rastrearon cada milimetro del Gran Bosque, pero no había ningún sigono de su presencia. La tomaban por perdida, era imposible que estuviese allí, así que Hedsburg, general de la Guardia Real tuvo que darle finalmente la mala noticia -Lo siento mi majestad, pero ninguna de las unidades de búsqueda han encontrado a la Diosa Oscuridad. -Le agradeció al general el duro trabajo que habian realizado resignada y apenada por la pérdida de su hermana.
Cuando ya Luz se disponia a subir a su carruaje para volver sin su querida acompañante a Palacio, se oyó el grito de un joven guarda real -¡La diosa Oscuridad! ¡La diosa Oscuridad está entre esos árboles!; todos giraron su cabeza hacia donde miraba el joven: ahí estaba ella, andando como si no pasase nada. Luz lloró de alegria y corrió hacia ella hasta alcanzarla con un efusivo abrazo, entonces la sonrisa se borró de su cara, la notó extraña, sobre todo cuando miró su cara y vio que no se alegraba del esperado reencuentro. -Vámonos a casa... ,dijo friamente Oscuridad dejando atónitos con su reacción a todos los que allí se encontraban.
Los días después Oscuridad estuvo muy apartada de Luz, quería estar sola y se comportaba de manera extraña.
Tras unos días Oscuridad quiso hablar con su hermana. Se citó con ella en uno de los jardines del palacio a la hora del té. Luz se mostró distante y bastante enfadada por no haberla contado qué le pasó el día del bosque, pero Oscuridad se mostró con una actitud bastante conciliadora.Le dijo que sentía mucho la actitud de sus últimos días, pero tenia que planificar todo lo que tenia que hacer para que la ley natural de los seres se volviese a imponer. Luz no entendia a qué se refería con lo de la ley natural, por lo que oscuridad tuvo que explicarle cuál era su plan. -El día en el que me perdí en el bosque hubo algo que me dio a conocer el verdadero orden que tendría que mandar el mundo: Antes todo era negro, no había luz ni bien, la maldad reinaba a los seres, pero cuando la luz llegó el mal desapareció, pero no totalmente porque está siempre en nuestro interior y es lo mejor para nosotros, ya que el bien nos somete a una serie de leyes que nos hace prisioneros a ella. -Es una locura lo que dices, le interrumpió Luz, absorta por lo que escuchaba, nosotras tenemos que mantener y garantizar el bien para nuestros subordinados, es lo único justo, no podemos someterlos, seríamos unas completas déspotas. Oscuridad la rebatió con cierta sorna - Eso es lo mejor de todo querida hermana, organizaríamos una tirania en la que no tendriamos que dar explicaciones a nadie, porque se impondria el más fuerte, es decir nosotras, todo sería perfecto ¿no lo ves? - No lo veo hermana y si hace falta me revelaré contra ti para mantener la armonia del mundo. Por desgracia Oscuridad siguió creyendo en su ideal de gobierno, movilizó a parte del ejército e inició el primer enfrentamiento bélico de la historia contra la parte que segía defendiendo la postura vigente de Luz.
Ninguna de las dos ganó esta guerra, pero tampoco la perdieron. Llegaron a un acuerdo, en el que se repartieron el mundo, pero no pactaron una división territorial, sino temporal. Unas horas del día eran iluminadas por el reino de la luz mientras que en otras reinaba la oscuridad. El bien predominaba en el día y el mal por la noche. No obstante, en la luz había sombras y en la oscuridad destellos, por lo que siempre había algo de mal en el bien y algo de bien en el mal.
Desde que los hombres empezaron a habitar el planeta la bondad y la maldad aparecieron más en el mundo. Incluso a veces las almas maldadas se vestían de Bien, para intentar corromper el reino de la justicia. Pero siempre la luz se enfrentaba a la oscuridad y evitaba que su locura imperase en el mundo. Mientras todo esto pasa, las soberanas Luz y Oscuridad en sus respectivos territorios siguen enfrentadas, pero no furiosas como antes, sino preguntándose si todos esos ideales que defendían eran tan importantes como para separarse por siempre.


